REDACCIÓN / SANTIAGO
El que fuera líder el BNG, Xosé Manuel Beiras, y el actual portavoz nacional, Anxo Quintana, evidenciaron ayer que la brecha que les separa es cada vez mayor. Ambos participaron ayer en sendos actos políticos en Barcelona, pero con fines muy diferentes. Quintana se puso al lado de CiU y él mismo reclamó el voto a favor de los emigrantes gallegos al nuevo Estatut de Cataluña, mientras que Beiras participó en un acto de ERC para pedir el "no" en el referéndum que se celebrará el próximo día 18.
Desde que Quintana tomó la dirección del Bloque, Beiras se ha ido distanciando del partido. El momento más caliente se produjo durante la elaboración de las últimas candidaturas al Parlamento de Galicia. Beiras había pedido encabezar una lista, Quintana se negó y al final el histórico dirigente nacionalista quedó fuera de las candidaturas y perdió su escaño, tras lo que dimitió como presidente nacional del Bloque.
Desde entonces ha optado por mantenerse en un segundo plano político, con muy pocas intervenciones pública. Pero hace dos semanas, Beiras declaró que prefería que Galicia no reformase su Estatuto a tener que pactar las modificaciones con el PP. Y ayer, en Barcelona quedaron de nuevo patentes las diferencias.
Anxo Quintana asistió a un acto de Galeuscat con el PNV y CiU y en Fossar de les Moreres reclamó el voto a favor del Estatut y recordó con "orgullo" que el Bloque contribuyó con su apoyo en el Congreso a que se aprobase la reforma.
Beiras fue invitado por Esquerra Republicana de Catalunya y también intervino en el acto de campaña para reclamar el voto negativo al Estatut.