Los dos grupos de la oposición en el Concello de Nigrán, del PSOE y del BNG, pidieron ayer al equipo de gobierno que recapacite y retome la tramitación del documento desde el principio. Los socialistas afirman que los actos violentos representan una "Fuenteovejuna", por lo que el alcalde y sus socios "deben escuchar" a los ciudadanos y tratar de modificar el plan en función de lo que permita la ley. A su juicio, eso no significa que haya que rehacer el Plan Xeral, sino que el actual "puede ser utilizable".
El portavoz del PSOE, Manuel Rial, cree que la normativa urbanística gallega, considerada demasiado restrictiva por todos los grupos, será modificada por su partido desde la Xunta.
Los nacionalistas piden también la retirada del documento para empezar el proceso de cero, aunque se muestran dispuestos a una modificación profunda del actual. Eso sí, el portavoz del BNG, David Giráldez, advierte de que los cambios sustanciales requerirán un nuevo informe por parte de Política Territorial.
Aunque condenan la revuelta agresiva de los colectivos vecinales, ambos grupos piden reflexión al gobierno local, "que non intente levar iso a pleno nas mesmas condicións e que garanta que os cidadáns podan seguir un debate desta envergadura".