ENTRE LAS POSESIONES QUE QUIERE ASEGURAR ESTÁN LOS ÁRBOLES, ARBUSTOS Y FLORES DEL AYUNTAMIENTO HERCULINO
P. G. / A Coruña
El Gobierno local de A Coruña se ha propuesto asegurar todos los inmuebles propiedad del Concello así como los bienes que hay en su interior, que valora en 194 millones de euros. Si Mariah Carey asegura sus piernas (2,5 millones de euros), David Beckham también, Jennifer López su culo y Joaquín Cortés sus pies, el Ayuntamiento de A Coruña no iba a ser menos.
Ese total de 194 millones de euros es el valor establecido por el Concello para los edificios, obras civiles, contenidos, moldes y mercancías cuyo propietario sea el Gobierno local. Esta es la propuesta que hacen desde María Pita para las empresas que estén interesadas en participar en un concurso para optar a asegurar el Palacio municipal y el resto de las pertenencias del consistorio
También entran en el seguro los bienes cuyo uso disfrute en cualquier concepto el Ejecutivo que preside Javier Losada.
El seguro incluye posibles sucesos por los que el Ayuntamiento cobraría parte del seguro, en función de la gravedad de los hechos: las desgracias posibles incluidas son la caída de un rayo, un incendio, una explosión, el robo, gastos extraordinarios, rotura de lunas, daños estéticos...
Bienes
El Concello especifica en su oferta cuáles son los bienes asegurados y cuáles no. En la primera categoría entran valores mobiliarios, efectos de comercio, billetes de banco, cheques, obras de arte, piedras y metales preciosos, objetos artísticos, colecciones, documentos y libros antiguos, joyas y alhajas y otros objetos de valor especial. También entrarán en el seguro vehículos terrestres autorizados -en caso de que les caiga un rayo, se incendien o exploten- los árboles, céspedes, arbustos, plantas y demás flora de propiedad municipal, bombeos de agua, aparatos de visión y sonido, equipos electrónicos... Los que no entran en el seguro -para el Ayuntamiento- son las embarcaciones a flote y su contenido, los minerales y combustibles, fósiles, líquidos y gaseosos antes de su extracción; bienes durante su construcción o montaje, carreteras o caminos...
Ahora, como haya guerra -"declarada o no", especifican las cláusulas-la aseguradora no se hará responsable de los daños, ni en los edificios ni en las flores ni los coches ni nada de nada... Tampoco si hay levantamientos populares o militares, insurrecciones, un ataque terrorista, un motín, expropiaciones o los daños que sean calificados por el Gobierno central como catástrofes o calamidades nacionales.
Los huracanes tampoco están incluidos en los riesgos posibles, igual que no entran en esta categoría terremotos o erupciones volcánicas, aunque en A Coruña es difícil que se dé este último fenómeno meteorológico.
Para hacer efectivo el pago del seguro, la compañía a la que se conceda este trabajo dispondrá de quince días desde que se fije el acuerdo con el Ayuntamiento sobre la cuantía que deberá abonar.