Si hay un país interesado en que la Unión Europea financie la línea ferroviaria entre Vigo y Oporto, ése es Portugal. Sus recursos públicos cuentan con serias limitaciones y el proyecto prioritario en materia ferroviaria son los corredores Lisboa-Oporto y Lisboa-Badajoz-Madrid. Por eso, el coordinador de la Región Norte de Portugal, Carlos Cardoso, se cuidó mucho de resaltar la importancia que supone para Portugal contar el apoyo económico de la UE.
"Portugal tiene algunos problemas todavía graves de financiación pública y las líneas ferroviarias entre Lisboa y Oporto y entre Lisboa y Madrid movilizan grandes recursos", comentó Carlos Cardoso.
Estudio informativo
La conexión lugo-gallega está prácticamente en su punto de arranque. A finales de este año esta previsto que se concluya y presente públicamente el estudio informativo que orientará sobre el trazado, las características técnicas del tren, la inversión total necesaria y el calendario.
En todo caso y como recordó el presidente de la Xunta, este estudio parte de la premisa que la futura línea ferroviaria de alta velocidad entre Vigo y Oporto estará preparada para que los trenes circulen a entre 200 y 250 kilómetros por hora y para que se sea mixta, esto es, que la puedan utilizar tanto los trenes de pasajeros como los pesados convoyes destinados al tráfico de mercancías. No sería pues un AVE como el que circula entre Madrid y Sevilla y el que pronto lo hará entre Madrid y Barcelona, destinado exclusivamente al transporte de pasajeros.