D. DOMÍNGUEZ - SANTIAGO
Los trabajadores públicos se enfrentan a un cambio en sus condiciones laborales o una bajada de sueldo. Estas fueron las alternativas que ayer ofreció el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ante las protestas sindicales por sus ideas para ahorrar 80 millones entre sus 90.000 empleados. Pero estos recortes podrían no afectar únicamente a este colectivo, pues Feijóo deslizó que podrían servir para las plantillas de concellos y diputaciones, a las que presentará su plan el lunes.
A comienzos de semana Feijóo se entrevistará con el presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), el también popular José Manuel Rey, para informarle sobre el ahorro generado con sus planes y ofrecerle que los implementen sobre los más de 30.000 trabajadores locales para paliar sus problemas. "Hay ayuntamientos que hacen ERE´s (expedientes de regulación de empleo) y manifiestan dificultad para pagar sus nóminas", declaró antes de dejar en sus manos esa responsabilidad. "Pero son los alcaldes los que, en el ámbito de sus competencias, deciden si esta instrucción puede ser útil", zanjó. En la actualidad, tres de las cuatro diputaciones y la mayoría de ayuntamientos están gobernados, al igual que la Xunta, por el PP.
Tras la reunión semanal del Consello de la Xunta y con 3.000 manifestantes a las puertas de San Caetano, Feijóo recordó a los trabajadores que la "alternativa" es un recorte salarial a un colectivo que ya ha asumido una reducción del 5% y la congelación salarial decretados por el Gobierno central. "Pretendemos finalizar la legislatura sin reducir las retribuciones de los empleados públicos", alegó. Pero para lograrlo, solo cabe aplicar sus recetas, que supondrían la reducción de 9 a 6 de los días libres de los trabajadores, la reducción de jornada voluntaria para fijos y obligatoria de hasta un máximo de un tercio para los interinos, y reducción salarial durante los 21 primeros días de baja, entre otras.
Feijóo, además, recordó que Valencia, Castilla La Mancha y Cataluña han recortado sueldos a sus empleados. En esta última, se anuló una paga extra, medida que en Galicia supondría un ahorro de 180 millones, el doble que las medidas planteadas. Pese a ello, Feijóo pidió a los sindicatos negociar en la reunión convocada para hoy para analizar unas recetas, recordó, "que ya aplican comunidades con renta superiores a Galicia como País Vasco, La Rioja o Madrid". "La alternativa a un texto es su modificación", declaró. Su intención es aprobar las medidas la próxima semana.