PAULA PÉREZ - SANTIAGO
El Sergas cumple veinte años en pleno debate sobre su viabilidad económica y con el temor instalado entre los ciudadanos a la implantación del copago sanitario. Por esta razón Xunta y Ministerio de Sanidad celebraron ayer el aniversario del Servicio Galego de Saúde sellando su compromiso con "una sanidad pública, universal, gratuita y de calidad". La ministra Ana Mato, reiteró su intención de alcanzar un pacto con las comunidades autónomas que permita prestar unos servicios de calidad "independientemente de la enfermedad del paciente o del lugar donde viva" y que no estén sometidos "al ritmo de la actividad económica".
"Blindar la sanidad pública es urgente. Es una tarea ingente para la que se necesitan medidas valientes y consensuadas. Por ello puedes contar con la lealtad de Galicia", le respondió el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.
Al acto acudieron los principales protagonistas del despliegue del sistema sanitario público en Galicia. Desde Jaime Torres que fue el primer director xeral del Sergas, cuando aún no estaba ni siquiera transferida esta competencia a la comunidad autónoma, a los exconselleiros José Manuel Romay Beccaría, José María Hernández Cochón, José Manuel González Álvarez, María José Rubio y Pilar Farjas, que ahora es secretaria general de Sanidad en el Ministerio.
La única ausencia notable fue la de Francisco Villar, fallecido recientemente, y que, tal y como, recordó la conselleira de Sanidade, Rocío Mosquera, fue "el principal artífice del acuerdo de transferencias de las competencias de sanidad a Galicia". El acto de aniversario del Sergas se convirtió así también en un homenaje al pontevedrés Francisco Villar, que recibió palabras de reconocimiento tanto de la conselleira, de Pilar Farjas, de la ministra y de Feijóo.
La secretaria general de Sanidad citó el prólogo que Villar dejó escrito para abrir la memoria del Sergas entre 1991 y 2010 para resumir que la receta para garantizar la sanidad pública está en "liderazgo y responsabilidad". "El esfuerzo que tendremos que hacer será mucho y de todos pero valdrá la pena", apuntó.
El objetivo es "dejar de gastar en lo prescindible para gastar en lo imprescindible", tal y como explicó la conselleira de Sanidad.
Para Ana Mato la solución pasa por el "diálogo" con las comunidades autónomas. "La sanidad y los servicios económicos deben quedar a salvo de los ciclos económicos. Hay que acabar con los compartimentos estancos y crear un único espacio sociosanitario", resumió haciendo una llamada al consenso.
Para Feijóo no cabe duda de que la sanidad pública pasa ahora "por las mayores dificultades de los últimos veinte años" pero advirtió que su convicción es que los servicios sanitarios "no se conviertan en víctimas de la crisis económica".