PAULA PÉREZ - SANTIAGO
El ambicioso plan lanzado por el anterior Gobierno bipartito de duplicar las plazas de amarre en los puertos gallegos –llegando a las 32.000–, con una inversión prevista de 375 millones de euros, ha terminado en la papelera. En su lugar, la actual Xunta ha decidido incrementar las plazas de atraque pero supeditando su creación al interés privado. De esta manera, serán las empresas las que construyan y gestionen estas infraestructuras.
Los recortes presupuestarios no dan margen a que el Gobierno gallego pueda destinar un euro más a crear nuevos amarres pero eso no significa que quieran renunciar a potenciar un sector "con un potencial económico importante" tanto porque es un polo de atracción turística como por la creación de empleo.
Portos de Galicia elaborará un plan estratégido de la náutica recreativa. Su intención es que esté finalizado en la primera quincena de julio. Será la entidad portuaria, dependiente de la Xunta, la encargada de redactar este documento, aunque contará con la ayuda de una empresa auxiliar con experiencia para definir las estrategias en el ámbito de las instalaciones náutico-deportivas.
El primer paso en la elaboración de este plan es la realización de una encuesta entre los principales agentes del sector para conocer sus necesidades, ver la demanda y las condiciones en las que podrían crearse nuevas plazas de amarre.
Estas encuestas se dividirán territorialmente entres campos de trabajo que se corresponderán con las tres zonas administrativas de Portos: Galicia norte –la costa cantábrica–, centro –provincia de A Coruña– y el sur, que incluye Pontevedra.
Además se establecerán contactos directos con empresas operadoras, clubes náuticos y asociaciones, así como con la Federeación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) y el departamento de Turismo de la Xunta para pactar la estrategia en materia náutico-deportiva.
"Queremos optimizar los recursos disponibles y generar un amplio debate social que nos permita tener una hoja de ruta y fijar las prioridades", explicó ayer el presidente de Portos de Galicia, José Juan Durán.
En todo caso, la filosofía de este nuevo plan estratégico va encaminada a "fomentar la concurrencia de la iniciativa empresarial" puesto que, tal y como explican desde el ente público, todos los proyectos para crear nuevas plazas de amarre "deben venir respaldados por una empresa". Por esta razón, se analizará de qué manera se podrán crear las condiciones para hacer atractivo para las empresas invertir en la creación y gestión de plazas de atraque de barcos en los puertos gallegos.
"Hay que fomentar la competitividad entre empresas porque las circunstancias económicas son las que son", explicó Durán.
La implicación de la iniciativa empresarial afectará a los nuevos proyectos, pero Portos no descarta tampoco que las empresas se involucren en la gestión de las plazas de amarre que ya están creadas. De hecho, algún puerto gallego, como el de Sanxenxo, ya tiene ahora gestión privada.
En todo caso, el plan estratégico náutico-deportivo no solo definirá las inversiones y nuevas infraestructuras sino que también determinará el modelo más adecuado de "gestión, control y vigilancia de los puertos deportivos". También determinará, desde el punto de vista medioambiental, cuales son las principales medidas de integración de las infraestructuras portuarias en su entorno y se estudiará la proyección económica del sector náutico.