La decisión del Gobierno de suprimir los incentivos a la producción de energías renovables ha cogido totalmente por sorpresa al sector, que no se esperaba una medida de tal calado ni de la que tenían previsión alguna. La Asociación Empresarial Eólica (AEE) expresó su "preocupación" por una decisión que "pone en peligro la industria eólica" y compromete el desarrollo futuro para un sector que da empleo a 30.000 personas. La AEE ha solicitado al Gobierno una reunión urgente para explicar la "gravedad" de la situación.
Por su parte, la patronal eólica gallega (EGA), se reunirá en asamblea el martes para analizar al real decreto.
Para la Unión Española Fotovoltaica, la medida de Industria agravará aún más los problemas del sector y la Asociación Empresarial de la Industria Termosolar replicó al ministerio que la supresión temporal de los incentivos no contribuye a reducir el déficit público. Por eso consideran la medida un "error", calificación que también le dio la Fundación Renovables y el PSOE. "Es un gravísimo error que excluye a España de la carrera tecnológica que impulsará el salto a una nueva economía", censura el secretario de Medio Ambiente y Desarrollo Rural del PSOE, Hugo Morán.
Para los ecologistas resulta "injustificable" que se paralice, aunque sea temporalmente, el desarrollo de las renovables mientras se sigue apoyando el carbón y la energía nuclear.
Incluso en las filas del PP hubo quien se desmarcó. El presidente de Extremadura, José Antonio Monago, sostiene que la medida perjudica los intereses de su comunidad y solicitará un reunión urgente con el ministro Soria.
Quien sí se considera positiva la decisión es la patronal eléctrica Unesa, para la que la moratoria "va en buen sentido".