D. DOMÍNGUEZ - SANTIAGO
Los gallegos recibirán el año nuevo con la incógnita de quiénes serán los componentes de la Xunta. El presidente Alberto Núñez Feijóo aplaza a comienzos de la próxima semana la sustitución de Pilar Farjas y Marta Fernández Currás, ya exresponsables de Sanidade y Facenda, tras su fichaje por el Gobierno de Rajoy. Mientras tanto, será Alfonso Rueda, conselleiro de Presidencia, quien asumirá los asuntos de ambos departamentos. El cese de las dos conselleiras se firmó ayer y hoy se publicará en el Diario Oficial de Galicia.
Feijóo evitó referirse a los cambios en la Xunta con un "cada cosa a su tiempo". Los nombramientos de Currás como secretaria de Estado de Presupuestos y Gastos y Farjas como secretaria general de Sanidad supondrán la tarea de aplicar los recortes que ayer ya anunció en su primera fase el Gobierno. "Se necesita mucho rigor en las cuentas públicas, mucho rigor para mantener el sistema nacional de salud y para Galicia es una honra que en ese rigor se piense en la conselleira de Facenda y en la de Sanidade", explicó Feijóo ante de la conmemoración de la traslación de los restos del Apóstol en la última foto con el equipo con que empezó a dirigir la Xunta en 2009. Además, les recordó que "se puede servir a Galicia desde el Gobierno central y se puede servir a éste manteniendo el servicio a Galicia".
Feijóo tiene dos opciones ante sí: cubrir las dos vacantes, para lo que debería elegir a dos mujeres y cumplir así la Lei de Igualdade o acometer una remodelación mayor de la Xunta. Fuentes cercanas al presidente indican que es la primera opción la que gana enteros y la más probable. Feijóo evitó ayer dar pistas. "Voy a aprovechar para seguir trabajando", se limitó a decir. En este punto, las sustitutas más probables de Farjas podrían ser la gerente del Sergas, Rocío Mosquera o la secretaria xeral, Sagrario Pérez. Más complicado resulta encontrar sustituta a Currás. Con este retoque, además, Feijóo cumpliría su palabra de no remodelar su Gobierno, como declaró a este diario recientemente.
No fueron los únicos nombres que se sondearon desde Madrid. Tanto Agustín Hernández como Samuel Juárez fueron "tocados" por el nuevo Gobierno, según fuentes de la Xunta, si bien ambas opciones se descartaron finalmente. En el primer caso, por el papel clave del responsable de la macroconsellería de Medio Ambiente y en el segundo, que ya fue secretario de Estado, por su negativa a volver a Madrid. Hernández incluso se autodescartó ayer.
La salida de ambas al segundo escalafón del Gobierno central permite a Feijóo sustituir a dos de las conselleiras que más desgaste han sufrido sin coste político. Feijóo les agradeció su trabajo y celebró la "buena noticia para Galicia" de su fichaje .
Tanto la ya exconselleira de Facenda como la de Sanidade, sin embargo, viajan a Madrid con más de dos años y medio de un intenso trabajo que las ha situado en el ojo del huracán. La primera se empeñó en la fusión de Caixanova y Caixagalicia que derivó en un banco nacionalizado, mientras que la segunda impulsó el catálogo de medicamentos enfrentándose al Gobierno socialista y luego rectificó su decisión de excluir de la prestación sanitaria a los parados ante el revuelo social.
También fueron nombrados ayer el ferrolano Arsenio Fernández de Mesa nuevo director de la Guardia Civil; la lucense Sonia Ramos Piñeiro, directora general de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo; y Alicia Portas, directora de gabinete de la ministra de Fomento, Ana Pastor.
La presencia de más gallegos no está descartada. Uno de ellos podría ocupar la secretaría de Pesca, puesto para el que suena el director xeral de Promoción do Emprego, Andrés Hermida, quien indicó que "en principio" sus competencias están en Galicia. También queda pendiente el nombramiento del delegado del Gobierno en la comunidad. El popular Juan Juncal gana enteros para el puesto.