SELINA OTERO - VIGO
Más de mil universitarios gallegos se han quedado este año sin beca de estudios debido a una confusión en la tramitación de las solicitudes por internet. El Ministerio de Educación cambió en la convocatoria de 2011 los pasos del proceso de petición por ordenador. Era un poco más engorroso y parte de los universitarios, muchos de ellos acostumbrados a formular dicho trámite en años anteriores, no acabaron de entender el proceso y se quedaron a medio camino en la tramitación on-line. Faltaba un paso que no completaron.
Son más de un millar solo en Galicia, según se desprende de las protestas presentadas en las tres universidades gallegas y confirmadas por cada institución académica, pero ha ocurrido en todas las comunidades autónomas de modo que los afectados son varios miles y han creado una plataforma de protesta on-line por verse excluidos de la percepción de la beca debido a un proceso que daba lugar a despistes y que consideran "totalmente injusto".
En años anteriores, cuando los alumnos tramitaban la solicitud de su beca por internet y recibían el correo de confirmación el proceso culminaba así, de modo que el universitario solo tenía que esperar a que el Ministerio de Educación, pasados unos meses, se la concediera o se la denegara. En 2011 no fue así. Educación cambió la tramitación on-line y era necesario reenviar ese primer correo (en el que ya se da a entender que la solicitud ha sido recibida y queda "abierta la tramitación"); es decir, había que enviarlo dos veces, a diferencia de otros años, para que la petición se culminara con éxito. Es más, los estudiantes afectados, a los que les faltó ese último paso desde el día de la solicitud (desde agosto por lo menos) estuvieron convencidos durante todos estos meses de que su beca había sido tramitada porque al consultar el estado por internet les constaba como "en tramitación".
Fue hace unos días, cuando cada uno de ellos empezó a recibir el aviso de su universidad para ir a pagar la matrícula (ya que los que perciben beca están exentos) cuando se dieron cuenta de que había un problema con sus becas. Pese a pensar que estaban siendo tramitadas, habían sido excluidas del proceso porque con la primera confirmación no bastaba y no entraron en el bombo.
Ese despiste o lapsus virtual les costará al colectivo de universitarios afectados un curso entero sin ayudas para estudiar, que para muchos de ellos, incluso hijos de pensionistas que de no ser por la beca no podrían estar en la universidad, es fundamental para subsistir. Dada la confusión generalizada y sin haber recibido un aviso de que no se había completado el proceso de trámite hasta que ahora, a final de año, conocen la resolución final de la convocatoria, piden al Gobierno que habra un plazo extraordinario de corrección. "Sería solo para los que en su momento, y en plazo, solicitamos la beca y percibimos ese primer correo de abierta la tramitación porque podemos justificar la fecha y no podrían entrar otras personas", exigen los universitarios perjudicados.
Aclaran desde la plataforma de afectados que la apertura de un plazo para corregir errores no tendría que suponer la entrada de gente que en su momento no la tramitó porque guardan sus justificantes con la fecha.