R. PRIETO - A CORUÑA
De la primera línea política a un segundo plano. El presidente de Portos de Galicia dejará su cargo para estar a la sombra del presidente de la Diputación de A Coruña. La controvertida gestión de José Manuel Álvarez-Campana durante los dos últimos años al frente del departamento dependiente de la Consellería do Mar lo han puesto en la cuerda floja. Tanto, que sus propios compañeros de filas ya auguraban hace semanas su salida inminente de la Presidencia de Portos al tiempo que no dudaban en manifestar su "descontento" con la gestión del exconcejal coruñés.
La trama de corruptelas de la operación Orquesta en varios concellos de A Costa da Morte, la financiación de la dársena de punta Langosteira, la concesión del puerto deportivo de Sada o la autorización de una piscifactoría en la costa de Ribadeo son algunos de los asuntos más conflictivos en los que se ha visto enredado Campana durante su mandato.
Pese a las corruptelas que salpican al también secretario de Organización del PP de A Coruña, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, desvinculó su renuncia de la denuncia por haber autorizado una piscifactoría en Lugo cuando era director xeral de Calidade Ambiental durante el último Gobierno de Fraga o de los problemas económicos y técnicos que están surgiendo en la construcción de puerto exterior de A Coruña. Sin embargo, en las filas populares reconocen que su gestión plagada de conflictos es la que ha provocado esta salida del ente público.
Uno de los primeros asuntos que ensombrecieron su gestión fue la concesión del puerto deportivo de Sada. Una sentencia obligaba a revocar la concesión otorgada por el líder del PP de A Coruña y actual alcalde, Carlos Negreira. Pero dos años después de su llegada al cargo, la dársena todavía sigue siendo gestionada de forma provisional.
Las tramas de corrupción también salpicaron a Portos. Primero fue la operación Orquesta, que destapó una red de irregularidades en la adjudicación de obras a cambio de comisiones en varios ayuntamientos costeros. Los tentáculos del entramado se extendieron hasta la Presidencia dele nte. Según las escuchas telefónicas intervenidas, Portos adjudicó una obra a dedo a las constructora imputada por pagos de favores a cargos políticos tras la mediación del alcalde de Fisterra. Tal vez todas éstas sean sombras suficientes que hacen pensar más a un revelo forzado que en una decisión personal del expresidente de Portos.