REDACCIÓN - SANTIAGO
Renovados los gobiernos locales, los agujeros de las arcas municipales comienzan a salir a flote o a forzar la toma de decisiones que antes de las elecciones resultaban improcedentes. El Gobierno local de Pontevedra, al frente del cual repite el nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores, asume que tendrá que recortar gastos corrientes y paralizar diversos proyectos porque no quiere gastar más de lo que tiene e incurrir en déficit. Más que nada, se trata de una medida meramente previsora en uno de los municipios más saneados de Galicia que sin duda dará envidia al regidor popular de Cangas, Enrique Sotelo. Las arcas de su municipio, Cangas, están en números rojos y el Concello necesita medio millones de euros con urgencia para poder pagar las nóminas de sus trabajadores. En Silleda, donde recuperó el poder la socialista Paula Fernández tras perder hace año y medio una moción de censura con tránsfugas, las cosas no están mucho mejor. La compañía que suministra la energía eléctrica reclama una deuda de 230.000 euros y advirtió al Ayuntamiento que si no la salda, en octubre cortará la luz. Mientras tanto, la empresa le ha recomendado que comience a buscar otro proveedor que le suministre electricidad porque no se fía del Concello.
? Sin dinero para las nóminas. El alcalde de Cangas reconoció ayer que el Concello necesita 518.000 euros de forma urgente para poder pagar las nóminas de los funcionarios y trabajadores municipales. Si bien, precisó que iba por el buen camino para reunir esa cifra. Pero a día hoy, la situación económica de las arcas públicas es muy complicada porque ofrecen un saldo negativo de 592.000 euros. Es decir, que les faltan estos fondos para poder hacer frente a las obligaciones de pago.
A este desfase contribuyó la decisión de la alcaldesa saliente, Clara Millán, que en su último día de mandato ordenó el pago de 101.895 euros a acreedores. El día antes de esta orden, el informe elaborado por la Intervención e Tesourería del Ayuntamiento advertía que la posición de liquidez del Concello para afrontar los abonos preferentes de las nóminas, cuotas a la Seguridad Social e IRPF presentaba un saldo negativo de 492.142 euros, cantidad que luego se incrementó hasta los casi 600.000 euros con los pagos a los acreedores del ayuntamiento.
"Esta Tesourería no puede realizar una mínima previsión de liquidez ni distribuir las escasas disponibilidades en el tiempo de forma que se pueda cumplir cuando menos con el pago de las nóminas", advierte en su informe la Intervención municipal. Pero va más allá y asegura que la situación puede empeorar y derivar en "serias responsabilidades" debido al constante goteo de sentencias y ejecuciones judiciales que no se están atendiendo debidamente.
? Amenaza de corte eléctrico. La empresa Hidroeléctrica de Silleda mantiene firme el pulso contra el Ayuntamiento de Silleda y así se lo ha transmitido a la nueva alcaldesa, Paula Fernández. La empresa denuncia que el Concello le debe unos 230.000 euros y que la anterior regidora, Ofelia Rey, era conocedora de la situación. De hecho, la compañía no va a contratar nuevas altas con el Concello hasta que no salde su deuda. La postura de la hidroeléctrica es tan rotunda que ya tiene preparada una notificación de corte del suministro para poder formalizarla en el mes de octubre.
Es más, la compañía "recomienda" al Concello que contrate el suministro eléctrico con otros proveedores. "Hay, seguro, una inmensa lista de empresas interesadas en contratarle este servicio", sentencia la actual suministradora.
El gobierno de Paula Fernández Pena tiene, por tanto, menos de cuatro meses para saldar los impagos y evitar así que la empresa suspenda el servicio en los inmuebles y bienes municipales. Pero la economía local no permite ahora afrontar grandes gastos, una vez que fuentes del Gobierno reconocen que los fondos heredados apenas permiten atender el gasto ordinario. "No vamos a permitir que siga esta deuda año tras año y menos que los políticos traten de utilizarnos. Los ayuntamientos tienen la obligación de pagar sus servicios", avisan fuentes de la empresa
El Gobierno local de Silleda debe a la sociedad los 105.000 euros de la retirada de un transformador para la construcción de una guardería y otros 125.000 euros correspondientes a parte de la facturación de este año. "
? Revisión de proyectos. Con una arcas saneadas, el Ayuntamiento de Pontevedra apuesta por curarse en salud y cerrar el grifo antes de que los gastos superen a los ingresos. Así, el concejal de Facenda y nuevo portavoz del Gobierno, Raimundo González Carballo, avanzó ayer que dentro del proceso de "racionalización del gasto" se lo van a "repensar todo" y eso incluirá el freno a varios proyectos. "No sé si quedarán paralizados dos, tres o cinco proyectos, pero ésa es la idea", dijo el edil. Por supuesto, también se le meterá mano a la partida de gastos corrientes.
González Carballo indicó que el Concello iniciará una política de recorte de gastos "como medida de previsión de futuro", no porque las cuentas no cuadren. "Evidentemente, si hacemos una prospección a dos o tres años podríamos entrar en una situación de déficit, que no queremos", explicó el concejal de Facenda, en línea con el discurso de investidura de Fernández Lores.
En todo caso, el responsable de Facenda aseguró que la rebaja del gasto corriente no debe afectar a la inversión, que genera puestos de trabajo. "Estamos haciendo un esfuerzo inversor y tenemos que seguir haciéndolo para lograr una política de generación de empleo, que es lo fundamental", indicó el portavoz del BNG.
La contención del gasto es además de una de las premisas del pacto de gobierno que los nacionalistas están negociando con el PSOE.