S. O. - VIGO
En mayo, Xunta y rectores se reunirán para decidir si se incrementa y cuánto la matrícula de las carreras de cara al próximo curso (2011-2012) en Galicia. Si bien cada universidad aporta, cada año, su punto de vista sobre un posible aumento de las tasas para cursar estudios superiores, es la Administración autonómica la que toma la decisión. La Consellería de Educación e Ordenación Universitaria escucha la opinión de cada institución académica, pero tiene la última palabra.
¿Y que piensan los rectores gallegos? Que la universidad pública "debe garantizar el acceso de todos a los estudios superiores", como hasta ahora, que "no son tiempos para incrementar precios por la crisis", y que la calidad de la enseñanza no depende de lo cara que sea cada institución académica. Es decir, en principio, apuestan por seguir siendo la comunidad de España más barata en tercera matrícula y estar a la cola (junto a Andalucía y Canarias) en primera inscripción. Las universidades no son partidarias de bruscos incrementos, atendiendo a la evolución de Galicia en este aspecto (en los últimos años solo se incrementó el coste lo mínimo legal obligatorio), por lo que coinciden con la postura del secretario xeral de Universidades, José Alberto Díez de Castro.
Una decisión política
"Nuestra postura es clara: pensamos que, en estos momentos, hay que facilitar el acceso de la ciudadanía a la universidad y toda decisión que afecte a la economía familiar no es buena", explica el vicerrector de Economía e Planificación de la Universidade de Vigo, José Manuel García, para quien, "lo principal, es ofertar los más y mejores servicios posibles y tener una universidad pública de calidad".
De todos modos, "se trata de una decisión política, no de las propias universidades", afirma García. "Hasta el momento no ha habido demasiado debate en cuestión de tasas y siempre hubo acuerdo para subir lo mínimo posible de la horquilla que plantea el Ministerio de Educación".
Para el vicerrector de Estrategia e Planificación de la Universidade de A Coruña, Ángel Fernández Castro, "el debate se plantea todos los años al preparar el decreto de tasas". "Este año, además, esta cuestión forma parte de los aspectos que se tratan al negociar el nuevo Plan de Financiación. Con todo, la universidad opina pero no decide los precios", argumenta Fernández. Según sus palabras, los órganos de gobierno de la UDC "se han manifestado a favor de la moderación en la variación de las tasas y consideramos que la primera matrícula debe tener un tratamiento más favorable: en la UDC representan el 12 % de su presupuesto, por lo que un incremento del 10 %, por ejemplo, no supondría más que un 1 % sobre el presupuesto". "En el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior el modelo de aprendizaje fomenta el éxito académico y además se impone un control sobre las titulaciones para garantizarlo. En consecuencia, las penalizaciones por matrículas sucesivas deberían tener cada vez menor peso", asegura el vicerreitor, que considera que "a mayor coste de las carreras, menor atracción".