DANIEL DOMÍNGUEZ - SANTIAGO
El complicado camino a seguir para superar la crisis económica se resume en tres letras: I+D+I, o lo que es lo mismo, investigación, desarrollo e innovación. A pesar de que expertos e instituciones internacionales como la OCDE señalan la inversión en esta materia como un aspecto decisivo para la supervivencia de la economía europea de cara al futuro, los datos muestran que Galicia no sigue esa receta y es la sexta comunidad que menos porcentaje de sus recursos destina a este capítulo, con el 0,96% de su Producto Interior Bruto (PIB), cuatro décimas por debajo de la media. Además, desciende del 1% que alcanzó en 2007 (1,03) y 2008 (1,04) y se mantiene alejado del objetivo del 3% fijado por la agenda de Lisboa para 2010.
Durante el año pasado, la comunidad recortó un 10% su inversión en este apartado mientras en España apenas se resentía en un 0,8%. El análisis de los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) ofrece un apunte preocupante sobre el modelo económico gallego. Sus empresas carecen de liquidez y la primera víctima del tijeretazo han sido la investigación y la innovación, que han sufrido un descenso del 17%. Éstas pasaron de destinar 281 millones de euros en 2008 a desarrollar nuevos productos a invertir 232 durante el año pasado.
Este recorte contrasta con el incremento de la aportación de la Xunta, todavía con presupuestos del bipartito, que pasó de los 77,5 de hace dos años a los casi 85 del ejercicio pasado. Eso sí, las tres universidades también fueron víctimas de recortes en estas partidas y sus fondos para investigar mermaron de 225 millones a 206.
Las declaraciones políticas realizadas por la anterior Administración gallega, secundadas por la Xunta de Feijóo, para apostar por la innovación como herramienta para aumentar la competitividad económica chocan con la realidad de las empresas de la comunidad, que sufren mucho más que la media estatal. En toda España la iniciativa privada se ha ajustado el cinturón tres veces menos. De los 8.073 millones invertidos en 2008 han pasado a 7.567 el año pasado, es decir, un 6,1% menos.
A pesar de ello, el Gobierno central destaca unos datos que muestran "que las inversiones en I+D+I del sector empresarial se han reducido menos de la mitad de lo que han caído la inversión industrial en su conjunto, que ha sido un 16,7%".
Este dato determina que el capítulo de I+D+I reciba en todo el Estado 14.581 millones, 120 menos que hace dos años, de acuerdo con los datos del INE. Aún así, su valor relativo aumenta en un contexto de crisis y supone el 1,38% del PIB estatal, tres décimas más que en 2008.
Y es que el Gobierno de Zapatero ha inyectado 300 millones más en este apartado hasta alcanzar los 2.926, si bien se han congelado prácticamente las aportaciones a las universidades.
Este incremento por parte de Moncloa se vincula a su objetivo de transformar el modelo económico y superar el desplome de la construcción, al tiempo que se genera mayor productividad, un elemento que las estadísticas europeas señalan como uno de los principales lastres para el crecimiento español.
Paradójicamente, Galicia pierde inversión total pero registra un incremento del número de contratos a tiempo completo, lo que insinúa una precarización de la actividad investigadora. Galicia registra 9.972 contratos equivalentes a tiempo completo –casi 300 más que el año anterior–. Xunta y empresas muestran un comportamiento igual al de sus fondos: mientras la primera aumenta la inversión, contrata más personas (1.694 frente a 1.469 en 2008), la segunda reduce el número de contratos en 160 efectivos hasta los 3.397. La sorpresa llega en la Universidad, que pierde 19 millones de euros de inversión, pero aumenta los puestos de trabajo a tiempo completo en 226 y se sitúa en los 4.880. La misma secuencia se produce en el ámbito estatal.