PAULA PÉREZ - SANTIAGO
Frenar el abandono en el rural ha sido siempre un tema recurrente en la agenda de la Xunta, pero las medidas que se pusieron en marcha hasta ahora no han logrado frenar la sangría poblacional de las zonas del interior. El conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, explicó ayer que las iniciativas que impulsa su gabinete "no son suficientes" porque también son necesarias reformas en el ámbito municipal y estatal. Por esa razón instó a los partidos a suscribir "un gran pacto social y político" para redefinir un conjunto de medidas e incentivos fiscales y legales que consigan revertir el progresivo abandono de tierras en el rural. La oposición no se cierra al consenso, pero cuestiona la oferta lanzada ayer por Juárez, al que critican "no haber hecho nada hasta ahora".
Durante su intervención en el Forum Nueva Economía, el conselleiro de Medio Rural explicó que uno de los principales atrancos que lleva al abandono de tierras es el tamaño de las parcelas. "La estructura de la propiedad sigue siendo un elemento que limita", expuso. Para que un terreno sea productivo y rentable debe tener mayores dimensiones.
En este sentido, Juárez recordó que Medio Rural cambiará el sistema de concentración parcelaria "para que beneficie a los propietarios de tierras y no sirva solo para hacer caminos rurales" y recordó que ya está en marcha la reforma del Banco de Terras, con la que pretende además alquilar unas 320.000 fincas que no tienen dueño conocido.
"Pero no es suficiente", apostilló. Por esta razón, cree que, "por encima de las diferencias políticas", es necesario negociar con todos los partidos un acuerdo que tenga "vocación de permanencia".
Los socialistas, sin embargo, se mostraron críticos. "¿Qué proyecto tiene el conselleiro con respecto al Medio Rural gallego?", se preguntó el socialista Pablo García. "Me temo que este anuncio no sea más que un titular sin ninguna traducción práctica", se lamentó el nacionalista Carlos Aymerich.
Durante su intervención en el Forum Nueva Economía, Juárez se refirió también a la crisis que atraviesa el sector lácteo. En este sentido, se quejó de que el Gobierno central "perdiera algo de tiempo" y no hubiera aprobado ya el Real Decreto que obliga a la industria a suscribir contratos homologados con los ganaderos. También se mostró crítico con algunos grupos de distribución. "No se entiende como en España venden leche con marca blanca a 50 céntimos y en el país limítrofe a 70", denunció. Y en cuanto a la futura PAC (Política Agraria Comunitaria) se mostró convencido de que contará con una financiación "suficiente".