S. OTERO / C. VILLAR - VIGO / SANTIAGO
Los representantes de las tres universidades gallegas transmitieron ayer a la Xunta que 2.000 millones de euros, cantidad que la Administración autonómica calcula transferirles en los próximos cinco años, es "insuficiente y supondría un recorte de fondos" con respecto al anterior plan de financiación. Ante la exigencia unánime de incrementar esa partida inicial para que las instituciones académicas gallegas no pierdan calidad por una financiación escasa, el secretario xeral de Universidades, Alberto Díez de Castro, se comprometió ayer a ampliar los 2.000 millones a partir de 2013 (en lo que sería la segunda fase del plan de financiación 2011-2015) solo si mejora la situación económica actual.
Las tres instituciones y la Secretaría xeral de Universidades lograron concluir, en una reunión celebrada ayer en San Caetano para continuar con la negociación del nuevo plan de financiación 2011-2015, el panel de indicadores que marcará un antes y un después en el reparto de fondos públicos para cada universidad. ¿Por qué? Porque por primera vez en la historia de Galicia la Xunta tendrá en cuenta los resultados, la calidad de la enseñanza y la transparencia en las cuentas de cada una de ellas para decidir una cuantía individualizada en función de su eficiencia. Son 20 criterios y no valdrán todos lo mismo (consultar gráfico). "De momento estos indicadores solo pesarán un 5% en el presupuesto que reciban las universidades en 2011", explicó ayer el vicerrector de Economía de la Universidad de Vigo, Xosé Manuel García, que participó en el encuentro (debido a un compromiso de agenda del rector vigués) junto al rector de Santiago, Casares Long, y el de A Coruña, José María Barja.
Aunque el nuevo plan de financiación universitaria será el primer paso para que estas instituciones reciban dinero público en función de sus resultados, el porcentaje pactado será, de momento, mínimo. Un 5% en 2011 para alcanzar un 15% en 2015, según el vicerrector vigués y, según el rector santiagués, solo se llegará al 10% al final del plan. Esto se traduce en que para 2011 el reparto mantiene un carácter tradicional. "La mayoría de los fondos procederá del capítulo estructural y del apartado de mejora de la calidad", añadió García. Es decir, la financiación por resultados se notará solo a largo plazo.
El 8 de noviembre Díez de Castro espera tener cerrado y consensuado el Plan de Financiación 2011-2015, con las cifras de lo que se llevará cada universidad incluidas. Satisfechas con la definición de los parámetros que definirán su fortaleza en los próximos años, de momento, la principal preocupación de las tres instituciones es que el fondo para los próximos cinco años pueda incrementarse.
Según el vicerrector de Economía de Vigo, si se tratase de 2.000 millones en cinco años, esta cantidad "se quedaría corta", por lo que manifestó su confianza en que, al final de los cinco años y teniendo en cuenta el compromiso lanzado ayer por Díez de Castro, "este montante se haya visto incrementado. "Si dividimos 2.000 entre cinco años tocaría a 400 millones anuales, una cifra inferior a los 419 millones que la Xunta transfirió en 2009", advirtió ayer García. Por su parte, el rector de la Universidad de Santiago invitó a la Xunta a realizar "un esfuerzo" para considerar el plan de financiación universitario "no como un gasto sino como una inversión". "Sabemos que tenemos que trabajar austeramente, que no estaremos muy holgados, porque el país está mal y tenemos que ajustarnos a la realidad", manifestó Casares Long. Según su homólogo coruñés, José María Barja, tal vez la reducción de financiación para las universidades sea "menor que en otros ámbitos pero podería comprometer el futuro de algunos proyectos".