C. VILLAR - SANTIAGO
No quieren ni siquiera entrar en la discusión de defender una figura que para ellos está avalada legalmente y garantiza los derechos de los trabajadores y el diálogo social. "Me niego a debatir un tema que no es debatible porque es un derecho que forma parte del sistema democrático y la Constitución lo ampara. El debate debería estar en la reforma laboral y el recorte de derechos. Lo que molesta a los empresarios es que los trabajadores estén organizados".
Así defiende Eladio Romero, secretario de Acción Sindical de UGT-Galicia la figura de los delegados y, dentro de ellos, los liberados sindicales. Para Romero, el revuelo se inició con las declaraciones de Esperanza Aguirre, que, afirma, son solo una "cortina de humo" para "tapar" la gestión de su gobierno en sanidad o educación. En el caso de la patronal, entiende que los empresarios buscan reducir los costes de su "mala gestión", haciendo que "paguen los de siempre, los trabajadores".
Para el secretario confederal de Negociación Colectiva de la CIG, Antolín Alcántara, el discurso de Aguirre, al que se ha sumado Núñez Feijóo y la patronal gallega, es una "cuestión política". Se trata, resalta, de una "ofensiva" contra los sindicatos en un momento en el que, subraya, se está reduciendo de forma natural el número de delegados debido a que las empresas recortan trabajadores. Eso mismo argumenta Romero, quien añade que, por encima, la mayoría de las empresas gallegas son pymes, donde no hay lugar para acumular horas suficientes para liberados, y cuentan con una "patronal obsoleta" que en muchos casos impide a estos trabajadores tomarse las horas que el convenio y la ley les adjudican. Además, insiste, "más de un 70% tiene horas que no pueden coger por miedo a que el patrón los eche".
Alcántara alega que el coste en Galicia, para las empresas privadas, de la figura del delegado sindical revelaría que solo asciende a unos 33 millones por año, tomando como base el salario medio de un trabajador y una media de 20 horas mensuales para trabajo sindical.
"Si quieren reducir gastos, que reduzcan los suntuarios, de representación de empresas, vicios y lujos", argumenta. Algo parecido le sugiere Romero a Núñez Feijóo, que insinuó que sería necesario reducir en la Administración estos trabajadores. Para Romero, si hay que recortar, que empiece por los "cargos de libre designación".
Melchor Roel, secretario de Comunicación de CC OO, cree que el debate está "pervertido" y "falseado" a través de datos que son "dardos torticeros". El objetivo, señala, es "generar un estado de ánimo" contra los sindicatos. "¿Va a empezar también a cuestionarse la patronal cuánto les cuesta cumplir otras leyes como la de la salud laboral? A este paso, también les acabará pareciendo el Parlamento una carga", ironiza. "Estamos preocupados porque se cuestiona el orden institucional del país", concluye.