X. A. TABOADA - SANTIAGO
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, culpó ayer directamente al Gobierno central y al PSOE de "cerrar la puerta" a la transferencia de las competencia de Tráfico a Galicia, aunque mostró su comprensión por los argumentos expresados por el PP nacional, en el sentido de cuestionar la oportunidad de este traspaso en tiempos de crisis por su elevado coste. "Puedo entender que en épocas de extraordinaria dificultad económica se discuta sobre la prioridad o no de esta transferencia, pero no la actitud de un Gobierno de cerrar la puerta", declaró el titular del Ejecutivo autonómico en defensa de la actitud del PP nacional.
La propuesta de transferir las competencias de Tráfico, aprobada por unanimidad por el Parlamento gallego, fue rechazada en el Congreso con los votos en contra del PSOE y la abstención del PP, aunque si los populares respaldasen la iniciativa, ésta iniciaría su tramitación porque sumando los votos a favor de los partidos nacionalista tendrían más apoyos que los socialistas. "El Gobierno y el PSOE cierran la puerta a la transferencia y el PP la mantiene abierta. Y ésta es una diferencia importante", destacó. En todo caso, dijo, se tuvo que recurrir a las Cortes porque el Gobierno se niega a transferir Tráfico.
Pese al rechazo cosechado en el Congreso, el presidente de la Xunta abogó porque los partidos gallegos sigan por la senda del consenso para reclamar las competencias de Tráfico y que, por parte de Galicia, la Xunta "sigue sentada en la mesa de negociaciones para recibir éstas y otras competencias".
Tras ser preguntado por los motivos por lo que el PP no votó a favor, lo que permitirá iniciar la negociación de la transferencia, Feijóo contestó: "Se puede discutir el grado de entusiasmo de esta transferencia, pero si el PSOE mantuviera la misma postura que el PP, ahora estaríamos discutiendo esa transferencia".
Sin embargo, para el diputado del Bloque Anxo Quintana, la lectura es bien diferente. Su conclusión, a raíz de la abstención del PP, es que Galicia "no tiene presidente". "No le hacen caso ni en su propio partido", dijo en relación al papel de Núñez Feijóo, a quien le recordó que aún el pasado lunes estuvo reunido en Santiago con toda la ejecutiva nacional del partido. "Seguro que ni intentó convencerla. En vez de ponerse al servicio de Galicia, sólo está preocupado de quedar bien ante su partido", censuró Quintana.
En cuando al PSOE, el diputado nacionalista sólo tiene una frase: "Lo que hizo es indefendible y un desprecio a Galicia".
Para el parlamentario socialista Xaquín Fernández Leiceaga, lo que pasó fue que el PSOE nacional "tenía una idea distinta" y que además estaba condicionado por la acción del Gobierno. "Esto es lo que tiene la autonomía de las organizaciones territoriales socialistas", sostiene Leiceaga, quien en todo caso aclara que si la transferencia no prosperó fue porque los dos partidos mayoritarios no quisieron.
Por parte del PSdeG, Leiceaga asegura que se seguirá intentando lograr el traspaso de Tráfico y que lo primero será comenzar a desarrollar la Policía autonómica propia.