LUI COSTAS - VIGO
Caixanova y Caixa Galicia escribirán mañana una de las últimas páginas de su historia como entidades independientes. Cuando la mayoría de los gallegos se sienten a comer, los consejos de administración de las dos entidades aprobarán el protocolo de fusión de dos entidades hasta ayer feroces competidoras por captar el ahorro de los ciudadanos. Ha sido un proceso largo, difícil, tenso y complejo, pero antes del 1 de diciembre, Caixanova y Caixa Galicia dejarán de existir para convertirse en el germen de la que aspira a convertirse en la quinta caja de ahorros de España.
La reunión de los consejos de administración que Caixanova y Caixa Galicia celebrarán al unísono, a partir de las 13.00 horas, servirá para poner la primera piedra de la nueva caja gallega. Atrás quedará el año largo de negociaciones, enfrentamiento político, social y empresarial, el más intenso del sector financiero gallego al final del cual Caixanova y Caixa Galicia, eternas adversarias, entierran su hacha de guerra para emprender un camino en común. La cita de mañana cerrará varios frentes, aunque no está previsto que se desvele el misterio alimentado por el director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez, sobre su futuro.
- Órganos de gobierno. El primer proyecto de fusión que Julio Fernández Gayoso y José Luis Méndez firmaron el pasado 11 de mayo establecía que los órganos de gobierno estarían compuestos al 50% por representantes de Caixa Galicia y Caixanova. El consejo único tendrá 22 miembros pero la lista de nombres será una incógnita para el gran público hasta mañana, cuando se dé a conocer la composición definitiva. Caixanova llamó en los últimos días a cada uno de sus vocales para comunicarles su destino, en el consejo de administración o en el territorial, pero no el de sus compañeros de mesa, aunque tal como publicó este diario, junto a Julio Fernández Gayoso, que será presidente en el primer turno del periodo de transición de tres años, se sentarán los actuales vicepresidentes, Guillermo Alonso Jáudenes, Alfonso Zulueta de Haz y Federico Martinón Sánchez. También se da por hecho que estará el presidente de la Cámara de Comercio de Vigo, José García Costas. Y cuentan con muchas posibilidades Miguel Argones Rodríguez, actual representante del personal, Pilar Cibrán Ferraz por la corporación de Porriño, el empresario Juan Ramón Iglesias Álvarez, que entró por la Diputación de Pontevedra, Ángeles Marra, por los impositores, Marta Gutiérrez Mediero y Xosé Luis Veiga Lage, por el Ayuntamiento de Pontevedra. Caixa Galicia se ha mostrado hasta ahora más conservadora. Ni alguno de los vocales que dan por hecha su participación en el nuevo consejo habían recibido comunicación alguna de la dirección de la entidad a última hora del viernes e incluso algunos de los apuntados en las quinielas de diversos medios, como el alcalde de Lugo, negaron su participación. "José Luis, comentó uno de ellos en referencia a Méndez, ya dijo que no se sabría nada hasta el lunes". Diversas fuentes dan por seguro sin embargo que junto al presidente de Caixa Galicia, próximo copresidente de la nueva entidad, Mauro Varela, se sentarán el vicepresidente y titular de la Diputación de Pontevedra,Salvador Fernández Moreda, y los representantes de los impositores Gonzalo Ortiz Amor, director de la Cámara de Comercio de A Coruña, y el empresario Edelmiro Manuel Añón, que tiene un 5,6% de la Corporación Caixa Galicia.
Aquellos vocales que no participen en el consejo de administración lo harán sin embargo en el consejo territorial, encargado de aprobar o denegar riesgos y de colaborar en la gestión de la obra social. Los vocales de Caixa Galicia también tienen que elegir al presidente de la comisión de control, que tendrá derecho de veto sobre las decisiones del consejo de la entidad fusionada. Julio Fernández Gayoso tendrá voto de calidad en un consejo de administración paritario en caso de empate. La asamblea general única no tendrá tanto misterio, pues en el periodo transitorio de tres años, habrá una asamblea compuesta por la suma de las dos existentes actualmente.
- Comité de dirección. No está previsto que las reuniones del lunes sirvan para avanzar sobre el organigrama de la nueva caja. José Luis Pego, ahora director general de Caixanova, será el director general de la futura entidad, y Javier García de Paredes será su adjunto, igual que ahora es el adjunto en Caixa Galicia. A sus órdenes, los diez ejecutivos designados el 28 de junio pasado para trabajar codo con codo en esta nueva etapa. Los ejecutivos de ambas cajas trabajan con la asesoría de una empresa cazatalentos para escoger los segundos y terceros niveles de mando en la nueva entidad. Con la máxima del reparto paritario de que todo jefe de una caja tendrá un segundo de a bordo de la otra entidad, Caixa Galicia y Caixanova se han repartido la elección de los mejores candidatos, pero no esperan cerrar la lista definitiva como pronto hasta dentro de dos semanas.
- Estatutos. Las normas que regirán el funcionamiento de la nueva entidad gallega también forman parte del orden del día de la reunión de mañana. Se trata de un documento que dará soporte jurídico a todo lo acordado hasta ahora en el protocolo de fusión, y que reflejará el reparto de las sedes; la operativa e institucional, en Vigo; la fiscal y social, en A Coruña. El documento tendrá además que reflejar dónde estará el domicilio social de la corporación empresarial de la caja y la de la fundación que gestione la obra social. Los estatutos también deben incluir las funciones asociadas a cada uno de los cargos directivos.
- Plazos de fusión. Septiembre es el mes que las cajas se conceden para cerrar el equipo directivo. Caixa Galicia y Caixanova prevén someter su protocolo de fusión a las respectivas asambleas durante la primera quincena de octubre para una vez ratificada, inscribir la fusión en el registro mercantil durante la primera quincena de noviembre. Al día siguiente de cumplir ese trámite, la entidad única celebrará su primer consejo de administración para convocar la primera asamblea de la caja fusionada y llegar con la entidad en marcha al 1 de diciembre, el plazo máximo dado por la Xunta para la fusión. Y es que a principios de diciembre está previsto que se emitan las participaciones preferentes del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) del que las cajas esperan recibir 1.162 millones de euros para financiar la fusión.
- Pacto laboral. Los cinco sindicatos representados en las dos cajas advirtieron el pasado jueves en la última reunión de la comisión negociadora que la calma mostrada por la dirección de las cajas hasta ahora había desaparecido. Los ejecutivos empiezan a tener prisa por cerrar el pacto laboral que permita prejubilar a 1.200 trabajadores y cerrar 200 oficinas en Galicia y otras 100 fuera. Caixa Galicia y Caixanova se han puesto septiembre como límite, pero los sindicalistas dan por hecho que las conversaciones se prolongarán más allá. El martes hay una nueva cita en Santiago que servirá como verdadero termómetro de las prisas de cada parte.