D. DOMÍNGUEZ - SANTIAGO
El país de los mil ríos quiere estar sano en 2015, pero para ello la Xunta debe esmerarse. En estos momentos, un tercio de los ríos y rías de la comunidad se encuentra en mal estado ecológico, frente a un 70% que cumple los requisitos medioambientales. Este es uno de los datos que pretende revertir el Plan Hidrolóxico de la cuenca Galicia–Costa que la Xunta pretende aprobar en enero del próximo año y cuyo borrador presentó ayer el titular de Medio Ambiente, Agustín Hernández.
El documento constituye la guía de actuaciones del Gobierno gallego para garantizar el suministro de agua a la población y lograr que todas las masas de agua de su competencia estén en buen estado y cumplan los criterios medioambientales establecidos por la normativa europea.
Los datos presentados ayer por Hernández muestran una radiografía de la situación de los ríos gallegos que deja en mal lugar a la comunidad. De las 140 masas de agua en mal estado, 109 son de carácter fluvial.
Medio Ambiente ha diseñado 650 actuaciones dentro de un plan que sustituirá a la norma vigente desde 2003. La mayor parte de ellas se centran en el cumplimiento de los objetivos medioambientales (401), que se llevarán el 82% de la inversión prevista. Para ellas serán 1.277 millones de los 1.542 que las administraciones implicadas (Xunta, Gobierno central y municipios) destinarán a este capítulo hasta 2015. Para controlar el uso del agua se usarán 234 millones, mientras 20 irán a parar a actuaciones que garanticen la seguridad ante fenómenos meteorológicos extremos como sequías o riadas, y otros 10,5 para mejorar las actuaciones de los respectivos gobiernos.
La lucha contra la polución es determinante para la estrategia de la Xunta. El plan incluye un inventario de los puntos contaminantes en las aguas gallegas, afectadas por vertidos constantes en 3.784 puntos: 2.392 en aguas superficiales y 1.392 en aguas subterráneas.
Durante la presentación de este documento, que desde el día 20 estará abierto a las incorporaciones públicas durante seis meses, Hernández aseguró que la Xunta cumpliría su promesa de no autorizar más minicentrales hidroeléctricas en los ríos gallegos hasta que se aprobase el plan. A partir de entonces, no darán luz verde "generalizada" a esta clase de centrales, pero sí podrían autorizar la construcción de alguna. "Facilitaremos mejoras tecnológicas", indicó sobre la estrategia de primar la repotenciación de las ya existentes.
Hernández también se refirió a la posiblidad de eliminar algunos de los embalses presentes en los ríos, algo que se debería analizar debido a la "posible indemnización" que tendría que abonar la Xunta al revocar la concesión de una empresa para explotar ese entorno fluvial.
El conselleiro de Medio Ambiente sacó pecho al recordar que Galicia es la cuarta comunidad con un documento de estas características, tras Andalucía, Baleares y Cataluña, a pesar de que existen en España 23 cuencas fluviales que lo necesitan.
Además, ofreció los datos de la cuenca Galicia–Costa, que abarca 13.072 kilómetros cuadrados, el 44% del territorio gallego, y en el que se han detectado 464 masas de agua, de las que 413 son ríos y embalses, 29 aguas costeras y el resto espacios de transición.