DANIEL DOMÍNGUEZ - SANTIAGO
Comprarse un piso protegido será más difícil a partir de 2011. El Gobierno suprimirá desde esa fecha las ayudas para pagar la entrada de esta clase de viviendas, entre otras medidas, para recortar el gasto público, dentro de la política anunciada por Zapatero para disminuir el déficit público.
Las decisiones anunciadas ayer por la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, a las comunidades provocarán que Galicia deje de recibir vía ayudas 150 millones de euros durante los dos próximos años, según cálculos de la Xunta: 115 por la supresión de un fondo adicional del Ministerio y entre 35 y 55 por la eliminación de las subvenciones a la entrada de una vivienda.
El Gobierno se está apretando el cinturón por culpa de la crisis. Si el Ministerio de Fomento tuvo que planificar un recorte de inversión de 6.400 millones en dos años, Vivienda ha optado por suprimir varios programas de ayudas puestos en marcha para facilitar la compra de pisos en el momento más delicado del sector inmobiliario.
Ahora la situación de las cuentas públicas obliga a cancelar las ayudas para la entrada de viviendas protegidas, que podían alcanzar los 12.000 euros. A cambio, Corredor plantea permitir la ampliación de las hipotecas del 80 al 90% del valor de la vivienda, si bien de esta manera el comprador debería pagar más dinero debido a los intereses crediticios.
La conferencia sectorial de vivienda se convirtió en el escenario en que Corredor anunció a las comunidades autónomas estos recortes. Las medidas se aplicarán a partir del año que viene al Plan de Vivienda 2009–2012 que Gobierno y Xunta cofinancian con 463 y 137 millones de euros respectivamente. Fuentes de la Consellería de Medio Ambiente aseguraron ayer que mantendrán su aportación a ese plan.
Dentro de este programa, el departamento de Corredor eliminará la llamada "reserva de eficacia", un fondo destinado a pagar a las comunidades que superasen los objetivos del plan. Galicia había alcanzado ya los límites fijados para acceder a esa cantidad, por ejemplo, en las ayudas a la compra de vivienda usada. Por ese motivo podía acceder a esa partida. La Consellería de Medio Ambiente cifró en 115 los millones que dejará de ingresar.
Corredor justificó ayer la decisión para cambiar el modelo estatal. "Apostamos por la vivienda protegida en alquiler y la procedente de la rehabilitación porque son las más demandadas", dijo .Pese a ello, Moncloa rebajará en un 40% las subvenciones para la promoción de vivienda protegida nueva en alquiler porque eran "muy elevadas" y suprimirá por completo las ayudas a los promotores para la urbanización y adquisición de suelo. Además, no renovarán las ventanillas únicas para informar sobre las subvenciones del Gobierno.
"Si vamos a tener que gastar menos hay que priorizar en qué gastamos. Se trata de hacer hoy los ajustes necesarios para garantizar mañana la eficacia de las políticas públicas de vivienda", justificó Corredor.