DANIEL DOMÍNGUEZ - SANTIAGO
Estatuto y crisis protagonizaron ayer la manifestación del Día de Galiza organizada por el BNG en Santiago. Es la jornada clave para el nacionalismo, que ayer gritó, a través de su portavoz nacional, Guillerme Vázquez, que si la "nación" gallega no cabe en la Constitución, habrá que cambiarla. "O bien la soberanía es compartida o los pueblos caminarán hacia la total soberanía", clamó Vázquez, que acusa al "bipartidismo español" de convertir la Carta Magna en una "momia".
Vázquez enarboló el término "nación" para anticipar una dura negociación con PP y PSdeG en el intento de consensuar un nuevo marco estatutario que así defina a la comunidad. Pese a ello, no comenzó limando asperezas y comparó la visión sobre el Estado del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, con las del general Francisco Franco y el senador Manuel Fraga. "No falto a la verdad si digo que sostiene la misma letanía que Fraga o el Caudillo", espetó.
Las propuestas fueron aparcadas para otro día y se lanzó al ataque constante: al neoliberalismo, al "giro a la derecha" de Zapatero y su ley de cajas "privatizadora", al "Gobierno de coalición" que mantienen PSOE y PP con una política económica similar… También enumeró las afrentas de Feijóo en un año y medio como presidente, con un "megapelotazo eólico, una amnistía para los especuladores y la decisión de "convertir el Gaiás en oficinas", entre otras.
Vázquez insistió en que Galicia "es nación a secas" y que no aceptarán "cortés" ni "límites". Al PSOE le advirtió que no tolerará "apellidos" a esa definición, en alusión al "de Breogán" que proponen los socialistas y al PP le advirtió que "quien tenga la tentación de consolidar Galicia en la segunda división" estatutaria "traicionará" a la población.