X. A. TABOADA - SANTIAGO
El presidente de la Xunta sigue dispuesto a dar guerra para que el Gobierno acepte una moratoria en la deuda de 2.600 millones de euros que Galicia le debe por los anticipos mal calculados, por excesivos, entregados a las arcas autonómicas en los años 2008 y 2009. Alberto Núñez Feijóo volvió a insistir ayer en esta reclamación en la ofrenda floral que realizó ante el Panteón dos Galegos Ilustres y además se atrevió a dar los argumentos por los que el Ejecutivo de Zapatero rechaza la propuesta de Galicia de aplazar el pago de la deuda hasta que la economía recupere la senda del crecimiento por encima del 2%. A su juicio, lo que pretende el Gobierno es "construir un discurso antiautonomista" con la excusa de la crisis y rebajar el nivel del autogobierno.
"Algunos ahora pretenden recortar las competencias financieras o la capacidad de gasto de las haciendas autonómicas", censuró el presidente de la Xunta, quien echó mano, para arropar su discurso, de unas declaraciones formuladas por Alfredo Brañas hace más de cien años. "Uno de los argumentos que los antirregionalistas oponen a la creación de las haciendas regionales es que las regiones gastan más de los que ingresan: en España suele citarse a algunas regiones, a las cuales se les niegan rotundamente las condiciones económicas para vivir con independencia".
El titular de la Xunta lamentó que el Gobierno no acceda a posponer el pago de la deuda a pesar de que Galicia haya cumplido con los objetivos de estabilidad presupuestaria y lo acusa de deslealtad.
En su intervención, Feijóo destacó que el PPdeG defiende el "verdadero sentimiento galleguista" y que lo que hace desde el gobierno es velar por los intereses de la comunidad autónoma. "Nosotros, al igual que los galleguistas de hace un siglo, defenderemos los intereses de Galicia, haciéndolos compatibles con los de España en su conjunto", expuso.
Romería en Poio
Tras la ofrenda, que realizó acompañado por militantes de Nuevas Generaciones, el también presidente del PPdeG se desplazó a Poio (Pontevedra) para asistir a la romería que la formación local organiza desde hace siete años en vísperas del Día de Galicia. Allí, rodeado de varios conselleiros y cargos provinciales del PP, calificó su línea política como "galleguista de hechos" al defender la identidad gallega "tal como es" y "sin inventar algo que no gusta a la mayoría, como hacen otros", en referencia, posiblemente, al Bloque. "El PP es lo más parecido a la Galicia de hoy", sentenció el líder de los populares gallegos en la romería de Poio.