R. PRIETO - A CORUÑA
Las listas de espera en la Justicia son peores que las del Sergas. Juicios que tardan años en celebrarse y sentencias que incluso no llegan a ejecutarse. Ésas son las consecuencias del colapso que los juzgados gallegos arrastran desde hace años. Sólo en 2009, los órganos penales en Galicia acumularon un total de 18.916 sentencias pendientes, un 18,5% más que las contabilizadas el año anterior, 15.960. Detrás del aumento, según apuntó ayer el presidente del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, Miguel Ángel Cadenas, están las condenas a trabajos en beneficio de la comunidad, una pena que se multiplicó a raíz de la reforma del Código Penal en materia de tráfico en diciembre de 2007. La falta de plazas retrasa la ejecución de miles de condenas e, incluso en algunos casos, llegan a prescribir.
Este atasco del sistema judicial gallego también queda de manifiesto año tras año en la bolsa de asuntos sin resolver. Sumaron 181.415 el año pasado –un 8,9% más que en 2008–, lo que sitúa a Galicia como la quinta comunidad con más asuntos en trámite a finales de 2009, sólo por detrás de Madrid, Cataluña y Valencia.
En la presentación de la memoria de 2009, el presidente del TSXG manifestó su preocupación por la situación de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal de Xustiza, con 18.058 asuntos pendientes, y también de la Sala Social, con 9.361 casos sin revolver. Y por ello, Cadenas reclamó para ambas programas de refuerzo "específicos", aunque evitó concretar el número.
Al ya tradicional colapso y lentitud en los juzgados gallegos, el año pasado se sumó el aumento de asuntos ingresados: un total de 528.162 frente a los 487.789 de 2008. Galicia se convierte en la octava comunidad con el índice más alto de litigiosidad. La situación económica, según reconoció Cadenas, ha influido "de un modo u otro" en la actividad judicial, dado que la crisis se traduce en despidos, conflictos laborales, reclamaciones de deudas, embargos o desahucios. El presidente del TSXG destacó que existe un "plus añadido de gravedad" como es la "urgencia" que subyace tras estos casos porque "se juega con intereses económicos y sociales de primerísima necesidad", de tal manera que la respuesta judicial en tiempo y forma se hace más acuciante y la demora conlleva "mayor injusticia". A lo largo del año pasado, el número de despidos judicializados se disparó un 36,8% al pasar de los 1.933 de 2008 a los 2.646 llevados a juicio en 2009. Sólo en el primer trimestre de este año, en los juzgados gallegos se registraron ya un total de 784 causas por despido.
Para resolver la elevada bolsa de asuntos sin resolver que se amontonan en los juzgados gallegos, el presidente del TSXG reconoció que la solución no pasa por la creación de nuevas plazas de jueces. Un día después del encuentro entre responsables de Justicia de las once comunidades que tienen competencias en la materia en la que el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, reclamó más jueces y magistrados como solución al colapso de la Justicia frente a la creación de nuevos juzgados, Miguel Ángel Cadenas defendió una "reorganización" de la "estructura funcional" de la Justicia. "No es un problema de cantidad de jueces, sino de estructuras", advirtió el presidente del Tribunal Superior de Xustiza, al tiempo que apostó por la superación del partido judicial como modelo de distribución territorial jurisdiccional. Este cambio en la actual estructura decimonónica de la administración de Justicia será abordado en la nueva ley de demarcación judicial y planta.