REDACCIÓN
Caixanova y Caixa Galicia deben darse prisa para cerrar cuanto antes su fusión. Ése fue el aviso que ayer les lanzó el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo,a pesar de los mensajes de ambas entidades explicando que el proceso avanza a buen ritmo, como hizo ayer el propio presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso. El titular del Gobierno gallego instó a las entidades"a cerrar el protocolo de fusión en el menor tiempo posible para poder poner en valor cuanto antes las sinergias y ahorros que supone este proceso". Pese a las urgencias, el calendario que manejan las entidades pasa por aprobar el protocolo de fusión en las asambleas generales que se celebrarán a finales de septiembre o principios de octubre.
No fue la única referencia a la unión de las dos entidades financieras que Feijóo realizó durante su intervención ante el pleno del Parlamento gallego. Un día antes de que la nueva Ley de Órganos Rectores de Cajas de Ahorro se someta a convalidación en el Congreso de los Diputados, adelantó que su Gobierno presentará "el proyecto de reforma de la ley gallega de cajas para adaptarla a la nueva LORCA", un proceso para el que tiene seis meses de plazo y al que le obliga la aprobación de la nueva normativa por parte del Gobierno de Zapatero, a través de un decreto ley. El efecto económico de la operación no será el único que produzca en Galicia, que recibirá un"revulsivo de autoestima", cuando se concrete, explicó Feijóo en el Parlamento. Por su parte, Fernández Gayoso, defendió ayer el "ejemplar" proceso de fusión que están negociando ambas partes, dado el grado de cooperación de los equipos de las dos entidades financieras." Hay coordinación, comunicación y hay un objetivo claro de llegar al final del proceso", dijo.