REDACCIÓN - A CORUÑA
Una semana después de la última reunión, directivos de Caixanova y Caixa Galicia y los sindicatos volverán a sentarse hoy para abordar el recorte de 1.200 trabajadores que ambas entidades financieras han estimado como “excedentes”. En la cita del pasado martes las dos cajas propusieron la tramitación de un expediente de regulación de empleo voluntario para abordar las prejubilaciones. Además, su oferta se centró en conceder entre un 70 y 75 por ciento del salario fijo a los trabajadores que se acogiesen a estas prejubilaciones.
Hoy les ha llegado el turno a los sindicatos para presentar su contraoferta. La previsión es que tanto Csica, CCOO como CIG se reúnan antes del encuentro con los directivos para consensuar una oferta conjunta. “Si su oferta fue de mínimos, la nuestra será un poco más, pero exigente”, apuntan fuentes cercanas a la negociación. UGT, por su parte, ya ha presentado la suya por separado.
Caixa Galicia y Caixanova sostienen que unos 1.200 trabajadores podrían acogerse a las prejubilaciones, aunque apuntan que en su programa de reordenación también incluyen bajas voluntarias incentivadas, ofertas de reducción de jornada y otras fórmulas para tratar el “excedente de plantilla” durante los próximos cinco años”.
Sobre las bajas incentivadas, propusieron compensar con 35 días de salario por año trabajado con un tope de 33 mensualidades. Al igual que en el caso de las prejubilaciones, ambas entidades resaltaron el carácter voluntario de esta opción.
Las dos cajas también pusieron encima de la mesa la posibilidad de gestionar las prejubilaciones a través de un ERE (Expediente de Regulación de Empleo) para ahorrar costes.
“Sin prisas”
Los sindicatos no esperan “nada interesante” de la reunión de hoy y consideran que las cajas “están dilatando” la negociación.
“Tenían prisa porque la asamblea iba a ser en septiembre, pero ahora ya se habla de octubre o noviembre”, explican desde uno de los sindicatos. “La cosa va muy lenta”, resumen.
En cuanto a las oficinas que se verán afectadas, unas 300, las cajas adelantaron el pasado martes que 180 de ellas están ubicadas en Galicia; entre 80 y 85 en otros puntos del estado y el resto en empresas y fuera de España.
Sobre el cierre de las sucursales del exterior, en concreto las de Portugal, se pronunció ayer Julio Gayoso, presidente de Caixanova y presidente en el primer turno del periodo de transición de la futura caja. “No hay ninguna decisión tomada”, aseveró, y añadió que “es uno de los temas que hay que analizar”.
El futuro laboral en el sector cajas no sólo inquieta en Galicia. En Caja Murcia, se anunciaba ayer un plan de prejubilaciones para 220 empleados para hacer efectiva su alianza con Caja Granada, Caixa Penedés y Sa Nostra. Las oficinas que echarán el cierre serán alrededor de medio centenar.
Desde Comisiones Obreras, se alertaba ayer que BBK, la caja vasca que se va a hacer con CajaSur, “prevé reducir 900 empleos y el cierre de cien oficinas”.