EFE
La ley del Agua ha iniciado hoy su trámite parlamentario tras superar sendas enmiendas de devolución presentadas por los grupos del PSdeG y del BNG, que coincidieron en señalar que este proyecto de la Xunta es meramente recaudatorio.
El conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, que defendió la admisión a trámite del proyecto, que finalmente obtuvo el respaldo del PPdeG, indicó en el pleno del Parlamento que la ley persigue terminar con la idea de "dejar el grifo abierto", porque "eso hay que pagarlo", señaló.
La ley prevé la creación de un canon de saneamiento progresivo por el que pagará más quien más gasta, según defiende la Xunta, y declarará de interés gallego el servicio de depuración, para que la Xunta asuma la gestión en caso de que haya problemas locales.
Según Hernández, la ley también pretende conseguir el buen estado de las aguas de rías y ríos en el año 2015 y aplicar el principio de "recuperación de costes" de los servicios.
Entre otros asuntos, mediante este proyecto legislativo se fusionarán en uno todos los organismos de gestión de agua, de manera que haya un único titular de las competencias hidráulicas.
La diputada del BNG Isabel Sánchez Montenegro alegó la necesidad de garantizar un uso del agua servicio universal con el respeto al medio ambiente y explicó que el texto que presentó la Xunta "no tiene nada que ver" con este objetivo.
Según Sánchez, la ley no establece objetivos medioambientales propios y específicos, carece de medidas para sequías e inundaciones, no diseña políticas eficaces, ignora las políticas reutilización y desatiende las regulaciones sobre usos y demandas de agua y compatibilidad con ecosistemas.
También criticó el aumento de hasta un "350 por ciento" en los tributos sobre el agua y se preguntó en dónde queda la "progresividad", si de partida el grueso de la población se sitúa en el segundo tramo más caro.
También fue muy crítica la diputada Carmen Gallego (PSdeG) con el proyecto legislativo del Ejecutivo autonómico, cuyo fin, explicó, "es crear un impuesto y una tasa sobre el agua".
"El gobierno Feijóo, que es falso que sea austero, sube los impuestos en verano, a ver si no se entera la gente y castiga a las familias más humildes", señaló.
La diputada socialista indicó al conselleiro que si quería diálogo sobre la ley presentada hoy debería "retirarla" y elaborar otra "que cumpla la directiva marco y los ciclos y usos del agua", ya que, en su opinión, ésta no lo consigue.
Tanto Gallego como Sánchez coincidieron en señalar que el proyecto legislativo de la Xunta perjudica a los vecinos del rural, ya que no reconoce el esfuerzo de estos ciudadanos han realizado en las captaciones de agua y en las traídas vecinales.