DANIEL DOMÍNGUEZ - SANTIAGO
El BNG vive un pulso interno sin precedentes. La elección de candidatos a las elecciones municipales ha evidenciado la fractura que vive el nacionalismo con el paso adelante dado por Máis Galiza a la hora de competir con la UPG, corriente mayoritaria dentro del Bloque, para lograr las candidaturas de las grandes ciudades. Son las dos grandes corrientes dentro del BNG. Y ésta ganando la UPG.
La fuerza liderada por Francisco Rodríguez ha logrado situar a sus candidatos en Ourense, Lugo, y Santiago, y es previsible que también lo haga en Pontevedra y Ferrol, donde se da casi por seguro que repitan Miguel Anxo Fernández Lores y Xosé Xoán Pita, ambos de la Unión do Povo Galego. Solo en Vigo concurrirá como cabeza de cartel la propuesta de Máis Galiza: Santiago Domínguez.
Queda pendiente también el caso de A Coruña, donde el martes se celebra una asamblea local en la que pugnarán de nuevo ambas corrientes, después de que la UPG lograse que Henrique Tello, actual teniente de alcalde, renunciase a concurrir de nuevo a las cita con las urnas, prevista para mayo del año que viene.
Las autonómicas, en mente
“Es un pulso de cara a las autonómicas”. Un dirigente de la UPG resume así lo sucedido en las ‘primarias’ municipales, donde esta formación y Máis Galiza han focalizado el debate. Cree que ésta mide sus fuerzas de cara a la elección del candidato a la Xunta, puesto al que aspira su líder, Carlos Aymerich. En caso de ser así, ha perdido Si no gana en A Coruña, solo tendrá como cabeza de cartel a Domínguez, si bien desde esta formación se insiste en que contará con muchos candidatos, pero en villas medias.
El caso de Vigo es citado como ejemplo de negociación por dirigentes de la UPG, pues se llegó a un pacto que evitó las ‘primarias’ con una lista de integración. Estos censuran el deseo de Máis Galiza de competir pese a las múltiples ofertas de pacto que les propusieron “En Ourense les ofrecimos incluso que encabezase la lista (Xosé) Carballido, que era de ellos”, apuntan. Pero fue imposible. Y a partir de ahí lograr listas de integración se ha convertido casi en una quimera.
Ourense ilustra la tensión interna, pues André García Mata, de Máis Galiza, ha puesto su cargo de teniente de alcalde a disposición del BNG para que la candidata que le venció en las ‘primarias’, Isabel Pérez (UPG), tenga todo el apoyo necesario para obtener buenos resultados.
Tan abierta es la fractura que en Lugo, Máis Galiza ni siquiera presentó candidatura y la UPG se quedó en solitario, con Antón Bao de cabeza de cartel. Esta situación es inédita. Por primera vez, la UPG competirá sola en al menos dos ciudades y tendrá que asumir en exclusiva los resultados. “Espero que haya responsabilidad, al fin y al cabo todos somos el BNG”, apunta un miembro de la UPG. El riesgo de que los excluidos no se impliquen en la campaña enciende sus alarmas.
Sus rivales deslizan esa posibilidad. “El problema de la UPG es que compite por su lado y deja a la mitad fuera”, indican fuentes de Máis Galiza, que responsabilizan de ello a “una nueva hornada de coroneles de línea dura”. “El BNG tiene que gestionar esta bipolaridad y evitar que cunda la sensación de exclusión”, apuntan.
El proceso,está desgastando al BNG. “Transmitimos inestabilidad”, indica un miembro de la UPG, que reconoce que el debate sobre la posible escisión en la formación se aborda con una “naturalidad espantosa”, si bien evita responsabilizar de ello a Máis Galiza.
Las dificultades para llegar a acuerdos entre las dos principales fuerzas del BNG evidencia su división interna un aspecto en el que coinciden fuentes de la UPG y Máis Galiza. Mientras tanto, ambas formaciones miden fuerzas en esta batalla con la vista puesta en la guerra de la elección del candidato a la Xunta.