R. PRIETO - A CORUÑA
Con los últimos rayos del sol, empiezan a peinar la costa gallega. La noche es el mejor aliado de los funcionarios de Vigilancia Aduanera contra su enemigo: los narcos y contrabandistas que tratan de introducir droga o tabaco a través de la costa gallega. Sólo en el último año, las ocho patrulleras de Aduanas en Galicia (tres en Vilagarcía, y una en el resto de bases: A Coruña, Muros, Ribadeo, Marín y Vigo) hicieron casi 13.000 horas de navegación, lo que supondría 19 meses o 77 semanas en alta mar.
Entre ocho y doce tripulantes comparten durante una semana control de mando, camarote y cocina a bordo del Alcotán, con base en A Coruña. Con poco más de un año de antigüedad, tanto el Alcotán y como el Halcón, con base en Vigo, alcanza una velocidad de 35 nudos (unos 66 kilómetros/hora) y sus radares de navegación, con visión nocturna, llegan hasta las 96 millas (más de 150 kilómetros de distancia).
Pero durante el último año, la costa gallega tuvo menos ojos encima. Las continuas averías y los retrasos en las reparaciones de la patrullera de Ribadeo provocó un parón en el servicio de vigilancia de la costa lucense. Los sindicatos de Vigilancia Aduanera denuncian que estos fallos mecánicos unido a la antigüedad de las embarcaciones del resto de bases superan los 20 años, la edad de los funcionarios embarcados (con una media de 50 años) y una plantilla que apenas ha sido ampliada en los últimos cuatro años provoca una "desprotección" en la lucha contra el narcotráfico y el contrabando. Sin embargo, la dirección de Vigilancia Aduanera en Galicia mantiene que ninguna zona ha quedado desprotegida por las averías del motor del Alcaraván II de Ribadeo, ya que esa zona ha sido controlada por patrulleras de otras bases durante el periodo que estuvo atracada.
La lucha contra el narcotráfico no se hace sólo por mar. Desde el aire, también; con un avión y un helicóptero. Y en tierra, toca la investigación de las operaciones y la lucha contra el blanqueo de capitales. "Es un trabajo frustrante. Tras meses de investigación, muchas operaciones se van al traste", reconoce un funcionario de Vigilancia Aduanera en A Coruña. Pero el año pasado, las pesquisas de los funcionarios se saldaron con importantes aprehensiones, entre ellas destacan la detención de 5 tripulantes de un pesquero venezolano al sur de Madeira cargado con casi 5.500 kilos de coca o el hallazgo de dos contenedores con coca, uno interceptado con 815 kilos de cocaína en el polígono de Pocomaco y el otro con 300 kilos en el puerto pontevedrés de Marín.