Desde el arranque del debate sobre la idoneidad o no de la integración de las dos cajas gallegas, con la discusión de los números semezclaba la preocupación por el riesgo de exclusión financiera en el que quedaban muchos pequeños concellos de la comunidad.Aunque la identificación de las oficinas que echarán el cierre en Galicia por la redundancia de las redes de ambas entidades no se conoce –ni los consejeros ni los sindicatos, con los que los auditores y los responsables de las áreas de Recursos Humanos y Personal se reunieron también ayer,tuvieron acceso a esa información–, Caixanova y Caixa Galicia mantienen que en los 82 municipios en los que sólo están presentes ellas con una oficina o una de cada seguirán operando.
¿Qué va a pasar con la Obra Social? Es una de las patas en las que descansa el plan. La comunicación oficial conjunta de las cajas recoge la intención de "preservar la intensidad del compromiso con el entorno".Es decir, de mantener el ritmo inversor del área social.Aunque los negociadores reconocen que será fundamental "reorientar" el gasto ante la "evidencia" de que si la competencia entre Caixanova y Caixa Galicia en el negocio puro fue dura,"en la Obra Social es todavía más dura". La duplicidad se repite.
Cuotas participativas
Aunque todos los parámetros financieros que ayer se conocieron nacen del plan de reestructuración y el escenario económico que se prevé, lo cierto es que no se descarta que la entidad nacida de la fusión eche mano en un momento determinado de la emisión de cuotas participativas para seguir reforzándose. La reforma de la Ley de Órganos de Representación (Lorca) previsiblemente las dotará de derechos políticos para hacerlas más atractivas entre los inversores. Fue una de las preguntas de los representantes de la CIG en la cita con los auditores y la respuesta que recibieron los sindicatos es que el perfil del negocio estaba hecho sin tenerlas en cuenta.Pero en el seno de Caixanova y Caixa Galicia se insiste en que la opción, si finalmente la reforma va por donde parece,"está ahí", y es un instrumento que no se puede despreciar ante las muchas interrogantes que presenta el futuro.