S. OTERO - VIGO
El sector empresarial "ve negocio" en la obra pública y, pese al panorama económico actual, considera "viable" optar a los concursos que plantean las Consellerías de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas y Sanidade. Constructoras gallegas ya buscan aliados en el sector bancario para asociarse en UTEs (Unión Temporal de Empresas) y concurrir a los concursos. Hospitales, autovías y autopistas son, en la actualidad, los ámbitos más apetecibles para el sector empresarial gallego.
La Xunta ofrece a las empresas una rentabilidad de entre un 7% y un 8%. Este margen de beneficio es el principal incentivo para que los empresarios se animen a invertir en obra pública ya que el porcentaje ganancial es superior, por ejemplo, al que ofrecen los depósitos de mercado, aproximadamente un 4%.
Para la Asociación Provincial de Empresarios de la Construcción de Pontevedra (APEC) sí es posible en Galicia "financiar obra pública". "Hay que tener en cuenta que la inversión es a varios años, no ahora mismo. Aunque bien es cierto que el sector en general está muy tocado, hay empresas que tienen solvencia suficiente. Además, se suelen asociar normalmente en UTEs con entidades financieras", explica José Antonio Martínez, gerente de APEC, quien añade que las prioridades y la rentabilidad "no las marca el empresario" sino la propia Administración. Dependiendo de la envergadura o el coste de ejecución de la infraestructura, "las constructoras buscan las mejores opciones: acudir en solitario o con más constructoras y ya se están dando pasos para la creación de UTEs", según APEC.
El conselleiro de Medio Ambiente,Territorio e Infraestruturas, Agustín Hernández, confía en obtener la participación privada necesaria y, aunque reconoce que existen quejas por parte de empresas, "son contratos a largo plazo, que consiguen dar estabilidad al sector y mejores precios". "Además, al no ser por cuantías excesivas pueden competir empresas medianas", añade Hernández.
Para el conselleiro de Medio Ambiente, la financiación mixta es "la única vía para garantizar el nivel de licitación pública y el nivel de servicios que quiere la ciudadanía". La asociación pontevedresa de empresarios de la construcción considera que un 8% de beneficio "es lo que marca la Administración, aunque la rentabilidad siempre podría ser mayor". Los empresarios destacan ventajas: "se genera negocio, empleo, no cesa la actividad y, a la larga, como inversión que es, se recupera un beneficio". ¿Inconvenientes? "El empresario tiene que adelantar el dinero y asume el riesgo a muy largo plazo", concluye José Antonio Martínez.