P. PÉREZ - SANTIAGO
En una década las facultades gallegas se quedaron sin 30.000 alumnos, pero el número total de profesores universitarios sólo se redujo un 3 por ciento. La plantilla pasó, según los datos del Instituto Nacional de Estadística, de 5.741 docentes a 5.558. Durante estos últimos diez años únicamente se ajustaron los cuadros de personal a la caída del alumnado mediante la vía de no cubrir todas las jubilaciones, pero se mantuvo el grueso del equipo docente. El resultado es que en Galicia hay un profesor universitario por cada once alumnos, una ratio mejor que la media de la Unión Europea, que se sitúa en 16 alumnos por docente o la de los países de la OCDE, con una tasa de 15,1.
Las universidades gallegas, sin embargo, no superan la ratio española, donde hay mayor número de profesores por alumnado, lo que les permite tener a un docente por cada 10,4 estudiantes. Sólo Suecia, Noruega, Islandia y Japón tienen una mayor plantilla docente que la gallega en proporción a sus alumnos.
A los profesores hay que sumar el personal de administración y servicios y el resultado es que las tres universidades gallegas destinan la mitad de su presupuesto anual a pagar las plantillas, tal y como recoge el último informe del Consello de Contas. En la de Vigo, por ejemplo, de los 174 millones de euros que manejó en 2007, un total de 86,9 millones se destinaron al capítulo de personal.
La razón que se esgrime desde las instituciones académicas para justificar en Galicia unos cuadros de personal tan elevados está en la investigación. Las universidades no son sólo centros de formación para los alumnos, son también el motor que mueve el I+D en la comunidad autónoma, donde la empresa privada no termina de implicarse. Y es la innovación la baza que enarbolan los rectores para reclamar una mayor financiación universitaria. Los catedráticos que trabajan para la universidad no sólo dan clase también investigan y si tienen menos alumnos disponen de más tiempo para el I+D.
El personal docente dedicado a la investigación en las tres universidades se ha incrementado en un seis por ciento en la última década, pasando de 4.897 a 5.213 el pasado curso.
Gracias a esto, en los últimos años se han apreciado avances en materia de investigación en las universidades gallegas, aunque han sido lentos y no se ha terminado de completar el despegue que permita a Galicia alcanzar la media estatal en I+D.
Uno de los indicadores que permite medir estos avances es la producción científica de cada universidad. Según el último estudio realizado por la Universidad de Granada, la de Santiago es la institución gallega mejor posicionada en el ranking estatal. En 2009 pasó a ocupar el puesto número trece cuando el año anterior estaba en el 21. Sin embargo, a Vigo y A Coruña aún les queda un largo recorrido. La primera se sitúa en el puesto 23 y la institución herculina está a la cola, en el lugar 41 de la lista.