El equipo del Seprona en Vigo tuvo que recurrir a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en Madrid para desarrollar la investigación con suficientes medios humanos y técnicos. Cinco efectivos se trasladaron a la ciudad desde la capital para ocuparse de transcribir escuchas y grabaciones y se trajeron consigo los dispositivos de captación sonora y las cámaras de botón para registrar los encuentros entre Mosquera y Manuel Rodríguez. Los agentes vigueses incluso acusaron su inexperiencia en el uso de estos aparatos durante las averiguaciones, ya que los utilizaron en algunas ocasiones sin éxito. "Hicimos varios intentos de grabación, pero no funcionaron por falta de costumbre", relató uno de los efectivos.