PAULA PÉREZ - SANTIAGO
La Xunta mantendrá la consulta a los padres sobre el idioma en la etapa de Infantil y aplazará el cuestionario en Primaria y Secundaria hasta aprobar una ley que regulará la participación de los padres en la enseñanza. Después de que el Consello Consultivo advirtiese en su dictamen que la elección de la lengua por parte de las familias resultaba "contraria al ordenamiento jurídico", el Gobierno gallego decidió introducir estos cambios en el decreto del plurilingüismo que ayer aprobó definitivamente. Esta normativa entrará en vigor el próximo curso y garantizará que el 50 por ciento de las clases se impartan en gallego y el otro 50 por ciento en castellano, permitirá a los alumnos expresarse en el aula y realizar los exámenes en el idioma que prefieran y abre la puerta a la introducción progresiva del inglés en la enseñanza.
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, no renuncia además a cumplir su "compromiso electoral" de dejar escoger a los padres en Primaria y Secundaria y, por eso, avanzó que llevará al Parlamento antes de finalizar el año una ley que permita la participación de las familias en las decisiones del sistema educativo para dar de esa manera "amparo legal" a la consulta.
Su intención es que, sin necesidad de volver a modificar el decreto, cuando esta ley esté aprobada se pueda preguntar ya en esta legislatura a los padres no sólo sobre el idioma de las asignaturas troncales, sino también sobre otros aspectos vinculados a la educación de sus hijos.
"De esta manera cumplimos con el Consello Consultivo y cumplimos nuestros compromisos electorales", sentenció tras el Consello de la Xunta Núñez Feijóo, quien recordó que el decreto sobre el gallego en la enseñanza que está ahora vigente también había sido cuestionado jurídicamente por el Consello Consultivo y, sin embargo, el bipartito hizo caso omiso de sus recomendaciones.
En el decreto del plurilingüismo la consulta a los padres fue uno de los aspectos más cuestionados desde el principio por representantes de la comunidad educativa e instituciones como la Real Academia o el Consello da Cultura. El dictamen del Consello Consultivo hizo a la Xunta replantearse si seguía adelante con el cuestionario a los padres para decidir sobre el idioma en que debían impartirse las asignaturas troncales. Feijóo encargó la pasada semana un informe a la asesoría jurídica de la Xunta que, según explicó ayer, concluyó que "no existe amparo específico legal" para realizar la consulta en Primaria y Secundaria.
Ante ese dictamen el Gobierno gallego decidió aprobar un decreto que "garantice la participación máxima posible de las familias" pero que omite preguntar a los padres cada cuatro años por el idioma de las asignaturas troncales, en Primaria y Secundaria, como estaba estipulado en el último borrador.
En Infantil, sin embargo, se mantiene la consulta porque, según Feijóo, la asesoría jurídica de la Xunta acredita "de forma clara y contundente" que para decidir cuál es la lengua materna de los alumnos se debe preguntar a los padres. En esta etapa educativa, la última versión del decreto presentada estipulaba que el profesorado utilizará en el aula la lengua predominante en el entorno y se procurará que el alumnado adquiera competencias en el otro idioma oficial. Para determinar cúal es la lengua materna se realizará una consulta cada año.
La Xunta mantiene este apartado y sólo cambia la palabra "consulta", que tiene una connotación más opinativa, por "preguntar" a los padres. Aunque el Consello Consultivo advertía en su informe que este punto vulneraba la Constitución, Feijóo se apoya en sentencias del Tribunal Supremo y del Tribunal Superior de Xustiza de Cataluña para avalar que los padres decidan en Infantil en qué idioma quieren que estudien sus hijos. En la preinscripción de la matrícula, que se hará en junio, para el próximo curso ya se incluirá esta pregunta.
Para poder realizar la consulta en Primaria y Secundaria, la Xunta aprovechará la ley que está preparando para reforzar la autoridad del docente y regular también la participación de los padres.