EUROPA PRESS
El Bloque Nacionalista Galego (BNG) ha impulsado una iniciativa legislativa en el Parlamento autonómico con el objetivo de garantizar por ley la posibilidad de "restituir" la onomástica en su forma gallega original, así como que la información y rotulación de infraestructuras y servicios figuren, "al menos, en gallego".
La proposición de ley que recoge este espíritu fue presentada hoy por el diputado del BNG responsable en materia de Lingua, Bieito Lobeira, quien advirtió de que los nacionalistas "no quieren obligar a nadie a cambiar nada que no quiera", sino que "frente a la imposición que existió durante siglos" para cambiar las formas gallegas, haya un instrumento legal que dote de "libertad" a los ciudadanos que sí quieren devolver "a los apellidos su forma gallega original".
"No se trata de galleguizar, sino de restituir la forma genuina con legalidad, lo otro (la castellanización de apellidos y otras denominaciones) sí fue imposición", destacó en su intervención en rueda de prensa hoy en la Cámara autonómica. Para el BNG "es necesario hacer un esfuerzo de recuperación, fijación y conservación" de la toponimia y antroponimia gallega, que están en "peligro de extinción", aseguró Lobeira.
En la exposición de motivos de la ley que propone el BNG, que consta de tres artículos y varias disposiciones adicionales, los nacionalistas culpan a la Iglesia católica y al funcionariado como "responsables directos de la imposición deturpada y españolizadora" de una gran parte de los apellidos, con un "resultado hoy a la vista".
Asimismo, recuerda que el Estado español ha aprobado una legislación que reconoce oficialmente la toponimia y antroponimia gallega, sin que la legislación gallega haya incorporado estas disposiciones, como es el caso del cambio de denominación de las provincias de A Coruña y Ourense, en virtud de una ley del año 1998.