R. PRIETO - A CORUÑA
La cita estaba marcada en su agenda desde hacía ya dos semanas. A las 15.00 horas, frente al Monumento de los Españoles. Allí quedaron ayer más de 2.000 emigrantes españoles residentes en Argentina, el 70% de origen gallego. Al son de una decena de gaiteiros y otras tantas pandereteiras, los manifestantes partieron hacia la Embajada de España en Buenos Aires, donde entregaron un documento crítico con la reforma del voto exterior dirigido al Rey Juan Carlos y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
"Queremos votar". Esa fue la consigna coreada a lo largo del recorrido. Bajo el lema, Los españoles en el exterior exigen respeto a nuestra Constitución. Sí, al voto, emigrantes, hijos y nietos manifestaron su rechazo a la reforma electoral pactada en la subcomisión del Congreso el mes pasado por la que se elimina la participación de la diáspora en las elecciones municipales y extiende el voto rogado a las autonómicas y generales.
De salir adelante la modificación del voto exterior en los términos acordados por PP y PSOE, más de 1,2 millones de emigrantes españoles –unos 350.000 gallegos– no podrán votar en las municipales del próximo año y en las futuras elecciones autonómicas y generales ya no recibirán en casa las papeletas sino que tendrán que pedirlas a la Junta Electoral en la que estén censados en España. Esta reforma, según denuncian los colectivos de españoles en el exterior, en "inconstitucional" ya que la propia Constitución y el Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior les reconoce el derecho de sufragio.
"Vi crecer a mi pueblo, Vimianzo. ¿Cómo pueden decirme que no tengo derecho de sufragio?", cuestiona Evaristo Oroña, afincado en Wilde, conocida como la capital de la quinta provincia gallega. Desde allí viajó con más de medio centenar de emigrantes y sus descendientes en autobús a Buenos Aires para participar en la manifestación.
Para el presidente de la Federación de Asociaciones Gallegas en Argentina, Francisco Lores, es "muy feo" que les priven del derecho de sufragio. "Lo que más queremos es votar por nuestro pueblo, pero hay interese creados", lamentó Lores, que no tuvo reparos en recordar el papel de la emigración en el desarrollo de España: "la colectividad envió miles de millones cuando en España había miseria, por lo que los residentes en el exterior tienen derechos".
"Nos quieren despojar del derecho a votar. Nos movilizamos para evitar que nos reduzcan a la condición de ciudadanos de segunda, violando la Constitución y el Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior", enfatizó Jorge García, del Centro Castellano de La Plata.
Horas antes de la manifestación en Buenos Aires, emigrantes en Suiza también se manifestaron en Berna en protesta por la reforma del voto emigrante. El acto comenzó una campaña de recogida de firmas que esperan sea masiva para pedir que no se lleve a cabo la modificación.