TANIA SUÁREZ - A CORUÑA
Una reunión entre el padre de un alumno del Conservatorio de Música de A Coruña y el profesor que impartía clases de piano barroco terminó en una pelea. El progenitor pidió audiencia al profesor alertado por un disgusto de su hijo y la conversación derivó en batalla campal.
El profesor del Conservatorio de Música de A Coruña y el padre de uno de sus alumnos se sentarán la próxima semana en el Juzgado de lo Penal número 3 de A Coruña por agredirse durante una discusión. El representante del Ministerio público asegura que el padre del estudiante acudió a hablar con el maestro después de que su hijo abandonase una de sus clases.
En cuanto se ausentó del aula el alumno corrió a junto de su padre y le contó que estaba disgustado por la forma en la que le había tratado el experto que le enseñaba a tocar el clave, un piano barroco. "Enojado por esa circunstancia, accedió al interior del centro y le solicitó al profesor entrevistarse con él", sostiene el representante del Ministerio público en su escrito de calificación. El procesado reprochó al maestro durante la reunión el trato que le dispensaba a su hijo, lo que provocó que la conversación se alterase y terminase en una discusión.
La Fiscalía afirma que durante el transcurso de la disputa los procesados se agredieron "mutuamente". El padre del alumno sufrió, como consecuencia de la pelea, diversas contusiones, erosiones y heridas. Para sanar de las lesiones precisó asistencia médica y grapas para cerrar la herida que le ocasionó el maestro en la cabeza, así como una férula para inmovilizar uno de los dedos de su mano derecha. El imputado tardó veinte días en curarse de las heridas, durante los que estuvo incapacitado para realizar sus ocupaciones habituales. El maestro del Conservatorio de Música padeció múltiples contusiones en la zona malar, en una de sus rodillas, en el antebrazo izquierdo y en el brazo derecho. El profesor, además, sufrió un trastorno por estrés postraumático por el que estuvo incapacitado para desarrollar sus ocupaciones habituales durante 249 días.
El fiscal calificó los hechos en su informe como constitutivos de dos delitos de lesiones, por lo que exige que cada uno de ellos sea condenado a un año de cárcel. La Fiscalía también solicita al magistrado que imponga al maestro el pago de una indemnización de 500 euros y que el padre del alumno sea condenado a abonar al profesor 12.450 euros por los días que estuvo incapacitado, además del importe de los gastos médicos y farmacéuticos que necesitó para su curación.