X. A. T. / D. D. - SANTIAGO
Un día después de que Núñez Feijóo emplazara al PSOE a un pacto para que en "48 horas" se pudiera acordar la fusión entre Caixanova y Caixa Galicia, el secretario xeral del PSdeG, Manuel Vázquez, aceptó el reto y brindó el "apoyo sincero e condicional" de su partido al presidente de la Xunta para cerrar la fusión en esas 48 horas, siempre que las cajas así lo decidan. "No hay pacto. No queremos nada a cambio. Lo apoyamos directamente, cuenta con todo nuestro apoyo", aseguró Vázquez en tono de declaración institucional ante los medios y sin que tuviera intención de trasladársela directamente al titular del Gobierno gallego.
El dirigente socialista deslizó, no obstante, algunas de las condiciones que, a su juicio, debe reunir el hipotético acuerdo de fusión: que sea por consenso de las dos cajas, que el resultado sea viable económicamente y que se respete el equilibrio territorial, dejando claro que esto no significa paridad, porque cada caja se encuentra en una situación distinta. Y que además la unión se consiga en 48 horas, porque ése el plazo fijado por Feijóo. "Supongo que tiene datos que avalan que se puede cumplir con ese plazo", añadió.
Manuel Vázquez comentó que ahora la fusión es "más viable que nunca" porque la ampara el Banco de España y que si "encalló" hasta ahora fue porque la Xunta la quiso "imponer". En todo caso, el dirigente socialista señaló que el principal obstáculo ahora son las visiones "legítimamente" que tienen las dos cajas. Al margen de lo que suceda en esas 48 horas, Manuel Vázquez se reunirá la próxima semana con las cúpulas de las dos entidades, con las que ayer concertó las citas, para "estimular la consecución de acuerdos".
Críticas a los "personalismos"
Una hora después de la intervención del dirigente socialista, el presidente de la Xunta ofrecía, en la sede del Gobierno gallego, su visión sobre el proceso. "Los directivos de las cajas no pueden boicotear la fusión". Feijóo recuperaba así el tono beligerante en favor de la fusión y aprovechaba para, sin citarlo, cargar contra el presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, y los "personalismos" presentes en el proceso. "Es muy difícil que un ciudadano a título personal le haga un boicot a una comunidad autónoma", espetó tras la reunión semanal de su Gobierno, para añadir a continuación que "las cajas no fueron fundadas por el patrimonio de nadie, sino por la sociedad gallega" y a ella tienen que responder".
Feijóo agradeció el apoyo brindado por el líder del PSdeG, si bien éste lo condicionó a lo que decidiesen las propias entidades. "Ahora debe pasar del compromiso oral a un compromiso formal y que los alcaldes del PSOE no sigan boicoteando la fusión", declaró Feijóo sobre Manuel Vázquez después de cargar contra los regidores socialistas de Vigo y A Coruña. El presidente definió el proceso como una "pugna entre la Galicia del pasado y la Galicia del futuro". "Y nosotros estamos con la Galicia del futuro", añadió.
El mensaje del Gobierno gallego fue claro a favor de una solución rápida a la negociación, en la que el Banco de España parece impacientarse. "Está urgiendo un acuerdo", aseguró.
El presidente del Ejecutivo autonómico reiteró la necesidad de alcanzar una única caja para permitir que exista financiación para los proyectos empresariales gallegos. "O fusionamos o difuminamos las cajas", zanjó.