REDACCIÓN - VIGO
"Lo importante es que las cajas están negociando". Así reaccionaba ayer el PPdeG a la falta de avances en los contactos de Caixanova y Caixa Galicia para explorar la posibilidad de un proyecto común, tras cinco citas sin progresos. Las negociaciones se retomarán la próxima semana sin que hasta ahora haya habido acuerdo alguno, tan sólo se han acercando posturas, por ejemplo al coincidir las dos entidades que la fusión necesitaría ayudas extras al FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) y que Caixa Galicia tendría que vender sus trescientas sucursales en el exterior, que se sumarían a las doscientas oficiales que cerrarían las dos entidades en territorio gallego para evitar duplicidades y reforzar su solvencia.
El portavoz de Economía del PPdeG, Pedro Puy, advertía de que todas las negociaciones son "complejas y tienen muchos vectores" y es "normal que haya rumores de todo tipo de que las cosas van mejor o peor". "Hay una experiencia de otros procesos similares en otras comunidades de idas y venidas", recordó Puy, que remarcó que "uno no es tan inocente para pensar que una negociación tan compleja no iba a sufrir algún tipo de obstáculo".
"Recomendaría, en general, que se tomasen estos vaivanes del día a día con cierta distancia", dijo el diputado popular, quien subrayó que "las cuentas dan" y ahora sólo queda que las cajas se pongan de acuerdo, por lo que pidió a los responsables de las entidades que sean conscientes de que "hay un consenso social muy amplio a favor de la fusión".
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, también aludió ayer al futuro de las cajas en Vigo, y fue para advertir al alcalde Abel Caballero que "ya está bien de ser un frívolo irresponsable y jugar con el futuro financiero de Galicia". "Vigo necesita de alguien que no reproduzca con las cajas la mentira que se reprodujo con la crisis económica en España", afirmó Feijóo, en el congreso que renovó el liderazgo de Corina Porro al frente del PP local.
Feijóo acusó a Caballero de "manipular a los gallegos y dividir a las sociedad intentando confrontar Vigo con las demás ciudades de Galicia", y el regidor reaccionó asegurando que "seguirá defendiendo" a Caixanova contra "el intento de la Xunta de regalar la caja a los del norte".
"Caixanova seguirá en Vigo y no habrá fusión", proclamó Caballero, que mantiene que las conversaciones abiertas entre Caixanova y Caixa Galicia pasan porque la primera absorva a la segunda, a lo que la caja del norte se resiste, de ahí la falta de avances en las negociaciones oficiales abiertas el pasado doce de abril.
"No estorbar"
El líder los socialistas gallegos, Manuel Vázquez, desde Pontevedra también alimentó el debate de ayer, al reclamar a los directivos de las entidades financieras que "sean rigurosos y generosos" y al exigir al titular del Ejecutivo autonómico que "deje de estorbar".
Por último, desde Celanova, el portavoz de los nacionalistas gallegos, Manuel Vázquez, mostró su preocupación porque, en su opinión, los contactos entre las cajas han "encallado" "por razones personales" de sus directivos, por lo que reclamó a Feijóo que "abandone su actitud pasiva de mero espectador, y dé un golpe en la mesa para que la fusión vaya para adelante".