X. A. T. - SANTIAGO
Durante meses, la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas había lanzado como una posibilidad el proyecto de construir en el sur de Galicia una segunda planta incineradora de basura como complemento a la actual de Sogama en Cerceda (A Coruña), pero ayer el conselleiro Agustín Hernández le dio el rango de anuncio oficial en el Parlamento. "Nosotros haremos esa incineradora", aseguró en contestación de una interpelación del PSdeG-PSOE.
Ésta es la primera vez que la Xunta habla abiertamente de levantar una segunda planta de incineración en Galicia, que se construiría en Pontevedra u Ourense para tratar la basuras de estas dos provincias y que funcionaría como complemento de la Cerceda, que se encuentra colapsada, ya que fue diseñada para recibir 500.000 toneladas al año y actualmente acaban en Sogama el doble de residuos. Además de eliminar las basuras, la planta incineradora tiene como objetivo el "aprovechamiento energético" de los residuos, mediante su quema para producir electricidad.
Lo que no se ha decidido todavía es la ubicación de esta planta. La diputada del PSOE Carmen Gallego deslizó en su careo con el conselleiro que el municipio elegido podría ser Melón o Carballeda de Avia, pero Agustín Hernández lo negó.
El conselleiro de Medio Ambiente avanzó que el plan de gestión de residuos urbanos de Galicia 2010-2020 será sometido a información pública en mayo y que se aprobará antes de que finalice este año.
El conselleiro hizo esta afirmación en respuesta a Carmen Gallego, quien lamentó la demora en la elaboración de este plan y criticó al PP por defender un modelo de tratamiento de basuras basado en al incineración.
"Sogama no es nuestro modelo, nunca lo fue, y sí es el del PP", indicó la parlamentaria, que también lamentó que la Xunta, dijo, tenga pensado gastar más de catorce millones de euros en ampliar el vertedero de Areosa, una obra que consideró "peligrosa" porque se realizará sobre terreno inestable.
Gallego, al igual que la nacionalista Isabel Sánchez, lamentaron que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, hubiese prometido, en su toma de posesión, hace un año, que en seis meses tendría preparado el plan de residuos, por lo que lo acusó de "mentir y no hacer nada".
Agustín Hernández replicó que el plan que tenía previsto aplicar la anterior Administración no era "realista". El que la Xunta llevará la próxima semana al Consello de Medio Ambiente y que tiene previsto aprobar "en el plazo más breve posible" tiene entre sus objetivos, señaló, estabilizar la generación de basuras en origen y reducirlos en un 10% en el horizonte del año 2020. También se marca como fines el promover el compostaje del 25% de materia orgánica y reciclar del 60 por ciento del vidrio y la mitad del papel y los envases ligeros que se producen en Galicia.