X. A. TABOADA - SANTIAGO
A medida que se aproxima la hora para votar en el Parlamento la reforma de la Lei do Solo, el acuerdo entre el PP y el PSOE, que sería el primero de calado de la legislatura, se aleja cada vez más. El apoyo de los socialistas pasa porque la Xunta blinde cabo Touriñán e impida la instalación de la piscifactoría planteada por Pescanova, pero el Gobierno gallego no parece dispuesto a secundar la demanda socialista. De hecho ayer, en respuesta a las condiciones impuestas por el PSOE, la Xunta respondió que nada impide, siempre que se respeten las normativas ambientales, que se construya una planta acuícola en Touriñán y que en todo caso el PP dispone de la mayoría absoluta en el Parlamento para aprobar la modificación de la ley.
"La propuesta de Touriñán debe ser compatible con las directrices europeas de preservación ambiental. Si el empresario propietario de los terrenos está dispuesto a hacer esa instalación y el plan está de acuerdo con las normativas de conservación, no debería haber problema", declaró ayer en Vigo la conselleira do Mar, Rosa Quintana. "Siempre que se incorporen las medidas correctoras ambientales, desde luego se podrá hacer", añadió.
En la misma línea se expresó el conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, quien argumentó que la ley tal como está redactada "no impide que en determinados lugares se puedan autorizar instalaciones que sean compatibles con la normativa ambiental de preservación", al tiempo que advirtió de que si el PSOE primero se declaró favorable a votar la Lei do Solo y ahora avisa con abstenerse se debe a "problemas de discrepancias internas". En todo caso, el conselleiro dejó una clara advertencia: "Tenemos mayoría suficiente para seguir adelante. Esperamos que el PSOE se sume para alcanzar el mayor acuerdo posible, pero si no es así, tenemos votos suficientes para sacar adelante la ley".
Que el PSOE vote a favor o se abstenga depende de una reunión que mañana mantendrá con el PP, pero sostiene que tal como está la ley, en cabo Touriñán no se podrá construir ninguna piscifactoría. Por eso, su portavoz parlamentario, Xaquín Fernández Leiceaga, se declara "atónito" por las interpretaciones que posibilitan una planta acuícola en Touriñán. "Percibo contradicciones entre las proclamas que se están lanzando y la realidad de lo que se pactó. Si se mantiene el texto pactado, la piscifactoría no se va a hacer. Y todos los implicados en este asunto lo saben", aseguró.