PAULA PÉREZ - SANTIAGO
Las nuevas rebajas fiscales que proyecta la Xunta beneficiarán a 30.000 familias –unos 90.000 gallegos– que podrán ahorrar en conjunto más de nueve millones de euros en impuestos cuando se compren una vivienda, constituyan un préstamo hipotecario o cambien el actual por uno nuevo. Aunque las arcas públicas ingresarán menos por estos tributos, el Gobierno gallego confía en que estas medidas sirvan para reactivar el sector inmobiliario que acumula 40.000 viviendas nuevas sin vender y en el que hay registrados cerca de 35.000 parados. El presidente del Ejecutivo gallego, Alberto Núñez Feijóo, calcula que el proyecto de ley que permitirá aplicar estas rebajas fiscales será aprobado por el Consello de la Xunta del próximo mes y estará vigente hasta diciembre de 2011, aunque éste periodo podrá ser prorrogado.
"A partir de ahora será más barato adquirir una vivienda nueva en Galicia, será más barato comprar una usada, será más barato construir un préstamo hipotecario y también cambiar el actual por uno nuevo", explicó Feijóo ayer tras la reunión semanal del Gobierno gallego.
La Xunta ya había aprobado el pasado año una rebaja del impuesto de actos jurídicos documentados y transmisiones patrimoniales para familias numerosas y menores de 35 años. Según el balance que realizó ayer Feijóo, esta medida ha contribuido a incrementar la venta de viviendas en un diez por ciento. "Por eso apostamos por estos descuentos fiscales, porque al reactivar la economía recaudamos más a través de otros impuestos", argumentó el presidente.
Las nuevas rebajas fiscales fueron anunciadas por el jefe del Ejecutivo gallego durante el Debate sobre el Estado de la Autonomía del pasado martes y ya en el Consello de la Xunta celebrado ayer arrancó el proceso para redactar la ley que permitirá aplicar estos descuentos que se concretan en cinco medidas:
Vivienda usada. Al comprar un piso de segunda mano se paga el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, que equivale al IVA que se cobra por una vivienda nueva. A partir del mes de julio el Gobierno central subirá un punto el IVA, pero la Xunta ha renunciado a aplicar este incremento sobre las viviendas usadas.
Vivienda nueva. El Gobierno gallego rebajará entre un 30 y un 25 por ciento el impuesto de actos jurídicos documentados para adquirir la primera vivienda (pasará del 0,75 al 0,5 por ciento). Cuando se trate de la segunda vivienda este tributo se reducirá desde el uno al 0,75 por ciento. Estos descuentos supondrán un coste para las arcas públicas de 2,7 millones de euros anuales. Según explicó Feijóo, su intención con esta medida es corregir el "desequilibrio fiscal" entre la vivienda nueva y la usada que va a provocar la subida del IVA.
Hipotecas. Por la formalización de préstamos hipotecarios se pagará entre un 25 y un 30 por ciento menos en el impuesto de actos jurídicos documentados. La Xunta recortará así sus ingresos en 3,8 millones de euros.
Rehabilitación. El impuesto que grava la rehabilitación de viviendas bajará un 15 por ciento –pasará del siete al seis por ciento–. Esta medida costará dos millones de euros anuales y servirá además para "desincentivar" el fraude fiscal en el IVA correspondiente a las obras de rehabilitación, ya que para beneficiarse de los descuentos se deberá presentar factura.
Cambios de hipoteca. Para aumentar la competencia entre entidades financieras y que los propietarios de viviendas puedan beneficiarse de condiciones más ventajosas en sus préstamos la Xunta eximirá del pago del impuesto de actos jurídicos documentados a aquellas personas que quieran cancelar su préstamo para cambiarlo por uno de otro banco. El impacto fiscal estimado de esta iniciativa es de poco más de 800.000 euros.