I.BASCOY/ P.PÉREZ - VIGO
El primer gran pacto de la legislatura entre PP y PSOE, que la Xunta llegó a calificar de "histórico", puede no ser tal. El acuerdo para reformar la Lei do Solo ya nació con mal pie, cuando populares y socialistas presentaron el miércoles por la tarde por separado el trato, y con interpretaciones radicalmente opuestas de la alianza. Más que acuerdo ya había desacuerdo. Para el partido en el poder, al abrigo de la nueva ley, que debe ser votada el martes, no se descarta una piscifactoría en Touriñán y "tendrá que evaluarse de forma específica en base a la normativa europea", y, sin embargo, para los socialistas, está "blindado" el cabo, donde el bipartito vetó a Pescanova una factoría, convirtiendo la protección de este paraje natural en símbolo de su política medioambiental. Pescanova ya ha descartado sus planes en este espacio, pero el futuro de este enclave sigue suscitando polémica.
El acuerdo arrancó mal y las declaraciones veinticuatro horas después del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, alimentaron la polémica y desataron la indignación en la dirección socialista, que ayer mismo decidía "reconsiderar el pacto" y sopesaba acudir el martes al Parlamento y "abstenerse" en la aprobación de este ley, pese a la seguridad de que con los cambios introducidos por su grupo parlamentario es "imposible levantar una planta acuícola en Touriñán".
La redacción del polémico artículo, el 39, que para los socialistas garantiza que no se puede tocar el cabo de Muxía, fue "redactada y consultada por expertos en derecho medioambiental y en derecho comunitario" y tampoco hay que olvidar que el líder del PSdeG es el ex conselleiro de Medio Ambiente y esta temática "la domina al dedillo", explicaban ayer fuentes socialistas.
Las palabras de Feijóo "sorprendieron" en el PSdeG y ayer por la tarde eran objeto de "análisis" en la dirección socialista. Pero,¿qué dijo el presidente? En la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta, y preguntado por si con la futura ley será posible levantar una piscifactoría en Touriñán contestó: "Una vez que sea aprobada la ley, corresponde a la Xunta aplicar la ley y evaluar proyectos dentro de las directivas europeas. Eso es lo que haremos en Touriñán y en cualquier otro caso".
Añadió:"Las instalaciones acuícolas tendrán que cumplir la directiva europea, y según la directiva europea, se pueden instalar en Red Natura. Corresponde a la Xunta evaluar y autorizar las plantas acuícolas, de acuerdo con esa directiva europea, que dice que se puede construir en Red Natura. Y eso es lo que vamos a aplicar en cabo Touriñán".
Es más, Feijóo reprochó a los socialistas que extrajesen su propia "interpretación" del pacto y anunciasen que el cabo de Muxía está "blindado". "Lo normal es que de un acuerdo no se interprete un desacuerdo", declaró.
En todo caso, el presidente de la Xunta comentó que no quería decir "nada" que pudiese "perjudicar" el pacto con el PSOE, pues su intención es negociar también las Directrices de Ordenación del Territorio, el Plan del Litoral y fijar una mayoría cualificada en el Parlamento para que las leyes de urbanismo sólo se puedan cambiar con el apoyo de dos tercios de los diputados.
El primer pacto estaba ayer en el aire, advertían desde el PSdeG, pues Feijóo "contradice y reinterpreta el acuerdo" y exigían a la Xunta y al PPdeG que "expliciten ante la opinión pública que es imposible construir una piscifactoría en Touriñán con la nueva redacción de la Lei do Solo o los socialistas el martes no votarán a favor".
Los socialistas están dispuestos a abstenerse en el respaldo a una norma que consideran que con sus aportaciones ha mejorado considerablemente, asumiendo el coste ante la opinión pública de dar marcha atrás. "Feijóo sabe que no se puede construir una piscifactoría, pero no quiere dar su brazo a torcer en esta cuestión", después de haber hecho causus bellicon el bipartito del veto a Pescanova en este espacio protegido, interpretaban ayer desde el PSOE gallego.
Cita "tensa" en el PSdeG
Manuel Vázquez está dispuesto a mudar el sentido del voto, incluso aunque pueda parecer que lo hace condicionado por la oposición interna que ha topado en el grupo parlamentario del PSdeG. Eso sí de una minoría. La ex conselleira María José Caride, Pablo López e Ismael Rego cuestionaron el respaldo a esta norma en una reunión el miércoles por la tarde, donde el secretario general de los socialistas gallegos explicó el contenido del pacto. La reunión fue "tensa", admiten fuentes socialistas, pues los diputados fieles al ex presidente de la Xunta Emilio Pérez Touriño combatieron con fuerza los argumentos de Vázquez y lamentaron el supuesto cambio de rumbo del PSOE en su política de protección del territorio.
Por otra parte, el portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, consideró ayer que la reforma de la Lei do Solo, que su formación no apoyará, supone una "amnistía encubierta" para "ilegalidades hechas a lo largo y ancho del país" .