J. PÉREZ - VIGO
Antes de conocer la respuesta de Zarrías a la última carta remitida por su equipo, y ante todo el Parlamento, el presidente de la Xunta dio “su palabra” de que en la negociación no está a dispuesto a pactar “nada” con el Gobierno central “que no suponga” la fusión de Caixanova y Caixa Galicia. Una afirmación que equivale a evitar la modificación en los puntos que podrían poner en peligro el proyecto al que aspira San Caetano. “Estoy a disposición de esta Cámara, no traicionaré el compromiso asumido aquí, no daré un paso atrás en la defensa de las competencias exclusivas de Galicia sobre sus cajas y no pactaré nada que no suponga la fusión; tiene usted mi palabra”, asegura Alberto Núñez Feijóo.
A diferencia del Bloque y pese a la apuesta de la dirección nacional de los populares por fomentar las operaciones entre entidades de diferentes regiones, el titular del Ejecutivo gallego niega que haya “un pacto” en Madrid entre PP y PSOE para “repartirse” las cajas gallegas y da por hecho que si el presidente del Gobierno central, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, tiene “la misma voluntad” que el presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, “habrá fusión”. “No nos equivoquemos de aliados”, reclama.
Durante su intervención en respuesta a una pregunta formulada por los nacionalistas, la otra fuerza que respaldó la aprobación de la polémica normativa, Núñez Feijóo resumió su estrategia para “desbloquear” la ley de cajas en dos conceptos: “negociación y firmeza sin límites” con Moncloa y mantiene que su único objetivo es responder “al mandato parlamentario” e intentar lograr “la unión financiera” de Galicia.
“Estamos y seguiremos respondiendo al mandato unánime de buscar la unión para conseguir la quinta caja de España”, asegura, antes de agradecer al BNG que responda “con coherencia” y sin entrar “en provocaciones o recursos políticos”, en clara alusión al PSdeG y al Gobierno central.
“A diferencia” de lo que ocurrió en otras comunidades como Castilla y León, Andalucía y Cataluña, el presidente de la Xunta “lamenta” que el PSdeG haya decidido “bloquear” la fusión de las cajas. “Sé que hay dirigentes socialistas que no están de acuerdo con esta postura y espero que convenzan al resto”, dice en medio de un llamamiento a la “unidad” en el debate porque “no está en juego una transferencia más”. “Está ser o no ser, estar dentro de las comunidades con cajas o no”, explica.
El Bloque sigue insistiendo en la necesidad de dar un paso más. Su portavoz parlamentario defiende que “sí hay límites” con el vencimiento del FROB en junio. “Y mientras tenemos la ley metida en las piedras, otros sí se mueven, Caja Madrid, Caja Astur y Caja Cantabria se mueven para absorber nuestras cajas”, asegura Carlos Aymerich.
Beiras y “lo previsto”
A la vista de lo que está sucediendo, el ex portavoz de los nacionalistas cree que el tiempo le dio la razón cuando criticó, y mucho, el papel de la formación ante el futuro del sector financiero. Xosé Manuel Beiras vuelve a cargar contra los populares por estar haciendo “lo que le peta” con las dos entidades y con la negociación de la normativa. “Era lo previsto y no había que facilitarle eso al PP”, asegura, en relación al apoyo del BNG. “Ya se ve –añade– lo que está pasando”.
Para otra de las voces críticas del proceso, el alcalde de Vigo, la advertencia de Núñez Feijóo de sus límites para desbloquear la ley de cajas. “Gravísimo”, asegura Abel Caballero, convencido de que la postura del presidente de la Xunta evidencia que la normativa se hizo para cambiar la voluntad de Caixanova, contraria la fusión con Caixa Galicia. “Me pregunto si hará otra ley para volverlos a quitar si tras la renovación los consejeros siguieran reacios”, afirma. “Si el asunto –señala– no fuera tan serio, sería una risa”.