DANIEL DOMÍNGUEZ - SANTIAGO
El AVE entre Vigo y Oporto no sólo ha sido víctima de la crisis económica, sino también de la situación política de Portugal. El primer ministro luso, José Sócrates, vinculó la decisión de retrasar dos años la conexión ferroviaria con la necesidad de recibir el apoyo del principal grupo de la oposición a su plan de estabilidad, lo que es “absolutamente necesario para su presentación internacional”.
Como España, Portugal trata de contener su déficit público. Para reducirlo del 8,3% al 2,8%, el gobierno ha presentado un Programa de Estabilidad Financiera (PEC) que reduce la inversión pública “a los niveles que tenía antes de la crisis de 2008”, dijo Sócrates el lunes.
Este argumento generó ayer la indignación del norte del país, incluso entre alcaldes del conservador PSD, partido que no sólo se opone a la conexión con Galicia, sino que propone cancelar también la conexión entre Lisboa y Madrid para ahorrar.
Los regidores de Oporto, Rui Río, y Gaia, Luis Filipe Menezes, mostraron su malestar por no mantener la fecha inicial con Vigo, 2013, mientras se respeta el calendario para la que une las capitales de ambos países. El primero considera incoherente retrasar una conexión y no otra y ve vital la conexión, como explicó ya la semana pasada en compañía de su homólogo de Vigo, Abel Caballero.
Quien empleó el tono más duro fue el presidente de la Asociación Industrial de Miño, antonio Marques, quien se declaró “indignado” por la discriminación sufrida por el norte del país, un argumento esgrimido desde este lado de la frontera para demandar la puesta en servicio de la línea de alta velocidad.
Estas declaraciones se unen a las del Eixo Atlántico un día antes, que destacó la dependencia de la Eurorregión de esta infraestructura.
La delicada situación económica ha situado en el centro de la polémica el AVE luso tanto a Vigo como a Madrid, muy criticados por la oposición. Pese a su victoria en las legislativas del año pasado, los socialistas de Sócrates perdieron la mayoría absoluta, por lo que precisan del apoyo del principal grupo de la oposición para aprobar un PEC imprescindible para sanear sus cuentas.
Sócrates lo reconoció abiertamente el lunes. “Tomamos la decisión de retrasar dos años las conexiones ferroviarias de alta velocidad entre Lisboa y Oporto, y Oporto y Vigo. Hacemos eso porque la conexión entre Oporto y Vigo está condicionada por decisiones del lado de España, pero también para que la conexión entre Lisboa y Oporto no tenga impacto financiero en el ejercicio presupuestario hasta 2013”, declaró.
El nuevo calendario se ajusta a la situación de dos países con un déficit del 8,3%, en el caso luso, y del 11,4%, en el español.
El Gobierno luso prevé también un plan de privatizaciones que le reporte 6.000 millones de euros. Dentro de esta operación, prevé deshacerse, según la prensa lusa, del 7% de la petrolera Galp, del 20% de Energias de Portugal (EDP) o del 49% de la Rede Eléctrica Nacional.
Sin embargo, Sócrates ha encontrado reticencias en su rival del conservador PSD, Paulo Rangel, por mantener su apuesta por la línea entre Lisboa y Madrid, que estará operativa en 2013, así como por la construcción de otro aeropuerto.
Rangel, al igual que antecesor al frente del PSD, ha criticado la inversión en la línea entre su país y Galicia. Tras el anuncio de Sócrates, reclamó suspender también la conexión entre Lisboa y Madrid,. “La línea tiene un inconveniente, que es poner a Lisboa en el circuito de Madrid, como está Barcelona, Valencia o Sevilla”.
1,9 millones para Ourense
Por otro lado, el Ministerio de Fomento licitó 1,9 millones de euros para la línea de AVE entre Ourense y Santiago, para los tramo que pasan por Lalín y los accesos a la capital gallega.