SELINA OTERO - VIGO
El decreto de la lengua que ultima la Administración autonómica y que podría presentarse a finales de esta semana asegurará un reparto de las materias al 50% entre gallego y castellano con la incorporación paulatina del inglés. La Xunta sopesa, además, encargarse de dejar fijado en la nueva norma el idioma de parte de las asignaturas para que no toda la responsabilidad del reparto recaiga en los centros educativos y en las familias.
Tal y como había adelantado el propio presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, hace unas semanas con su teoría del fifty-fifty, el texto final del decreto reflejará, según fuentes próximas al Gobierno autonómico, un bilingüismo equilibrado, cerrando las puertas a la inmersión en cualquiera de las dos lenguas cooficiales de Galicia.
En cuanto a la libertad de los padres para elegir el idioma de las asignaturas y que esta decisión tenga un carácter "orientativo o vinculante", la Xunta está intentando compaginar tres criterios en la redacción final del borrador: que el Gobierno también decida, que la opinión de los padres pese "un poco" y, en tercer lugar, que queden reflejadas las sugerencias realizadas al texto inicial por parte de distintos colectivos. Según fuentes de la Xunta, los padres tendrán su espacio de decisión pero también la Administración dejará su huella en el reparto idiomático de las materias. De este modo, se liberaría a los equipos de dirección de los centros de parte de la carga que el borrador inicial le otorgaba, asignándole la distribución de las materias previa consulta con las familias.
La Confederación Galega de ANPA de Centros Públicos (Confapa) condicionó ayer su apoyo al decreto del plurilingüismo a que la consulta a las familias respecto a la lengua a utilizar en las asignaturas "no sea vinculante". En una carta que el presidente de Confapa, Virgilio Gantes, remitió al titular autonómico de Educación, Jesús Vázquez, la entidad considera que debe ser el profesor de cada etapa educativa, junto con su equipo de orientación, quien "determine la lengua predominante y haga actividades y estrategias de aprendizaje para que el alumnado tenga competencias" en gallego y en castellano. "Le corresponde a la Administración educativa la responsabilidad de planificar las materias de nuestros alumnos", advierte. Por su parte, la Fundación Unidad Más Diversidad, de ámbito nacional, presentó ayer en la sede del PP un requerimiento notarial para que este partido cumpla su programa electoral y garantice la libertad de elección lingüística de los padres.