X.A. TABOADA - SANTIAGO
El pasado tres de diciembre la Xunta de Galicia encargaba a la empresa KPMG la due diligence que debía demostrar que la fusión de Caixanova y Caixa Galicia era solvente. Veinte días más tarde la Compañía de Radio Televisión de Galicia fichaba a la misma firma para auditar sus cuentas de los ejercicios 2009, 2010 y 2011.
No era la de KPMG la única oferta presentada al concurso público, pero la dirección de la CRTVG apostó por esta consultora internacional para el habitual ejercicio de revisión de sus ingresos y gastos.
El contrato asciende a 137.460 euros, confirmaron a este diario fuentes de la compañía, que también explican que es normal que el compromiso sea por tres años.
No es la primera vez que la dirección de la televisión y la radio pública en Galicia apuestan por KPMG para examinar sus cuentas. Cuando Francisco Campos, nombrado por el PPdeG, estaba al frente de la corporación esta auditora ya se hizo cargo de las auditorías del ente.
Con el bipartito en la Xunta, en cambio era Price Waterhouse la responsable de fiscalizar las cuentas de la CRTVG. La empresa fue elegida tras la correspondiente convocatoria de un concurso.
La nueva dirección de los medios de comunicación públicos en la autonomía decidió cambiar de auditora a finales del año pasado, justo cinco días después de que estallara la polémica por la filtración de un borrador de la due diligence sobre la fusión de las cajas gallegas que anticipaba que la integración era posible.
El supuesto informe preliminar de KPMG concluía que la operación era viable en sólamente quince días y con un puente festivo de cuatro días por el medio. Incluso ofrecía cifras sobre las ayudas a pedir al FROB (1.100 millones de euros), los empleados a despedir (1.300) y las oficinas que debían cerrarse (300). El escándalo fue tal que la Xunta emitió un comunicado el 19 de diciembre negando que en sus manos obrase un avance de la auditoría encargada a KPMG, empresa en la que uno de sus directivos es Elena Pisonero, que fue secretaria de Estado de Comercio con José María Aznar y es mujer de confianza del hoy presidente de Caja Madrid, Rodrigo Rato.
El informe encomendado a KPMG fue presentado por la Xunta como clave para que el Gobierno autonómico apostase finalmente por la fusión de las cajas gallegas, pese a que una de las entidades, Caixanova, se negase a la integración con la entidad del norte.