EFE - BARCELONA
Caixa Girona votó ayer en su consejo de administración descolgarse de la fusión de las cajas comarcales en la que iba a integrarse junto a las entidades de Sabadell, Terrassa y Manlleu, una decisión que ha sorprendido en medios políticos y financieros. La Generalitat ve con "mucha preocupación" la decisión de Caixa Girona. Nueve consejeros votaron que no, tres que sí y otros tres se abstuvieron.
El Gobierno de Montilla alerta de que la decisión de Caixa Girona "pone en riesgo la continuidad de la entidad" y que además "se produce en un momento inadecuado cuando ya estaban a punto todos los permisos para que el Fondo para la Reestructuración y Ordenación Bancaria autorizara la operación". Fuentes financieras consultadas por Efe apuntaban en una primera valoración que pese a la negativa de Caixa Girona la fusión de las cajas comarcales seguirá a tres, con Sabadell, Terrassa y Manlleu, y obtendrá los permisos necesarios con un ajuste de los plazos.
El presidente de la Diputación de Girona, Enric Vilert, ya adelantó a principios de febrero que era necesario pedir una revisión del proyecto de fusión de las cajas, pero en sectores financieros se relativizaron sus palabras.
Vilert, en declaraciones a Catalunya Ràdi, lamentaba hace un mes el peso final que tendrá Caixa Girona en la entidad resultante de la fusión.