C. V. - SANTIAGO
La guerra entre las universidades gallegas por Medicina parece haber llegado a su fin. Con la connivencia de la Xunta, a través de las consellerías de Educación y Sanidade, las tres instituciones académicas han firmado un acuerdo que sienta las bases para establecer la figura del colaborador docente, que a la hora de la verdad abre la puerta de que se impartan clases teóricas de Medicina en los hospitales gallegos y que los docentes que las impartan dependan administrativamente de las universidades a las que estén adscritos. Siempre con la coordinación, en lo relativo a planificación docente, de Universidade de Santiago.
Aunque en una reunión, que se celebrará el próximo 5 de marzo, se establecerán con más detalle las necesidades docentes para el próximo curso académico, las bases para el acuerdo están puestas. El rector de Vigo, Alberto Gago, las resumió con una receta mágica: "compaginar la participación y la descentralización, garantizando la coordinación académica". Esta última corresponderá a la Universidade de Santiago, la institución que posee el título de Medicina, ya que, como aseveró Gago, "no puede haber una docencia diferente en Vigo, A Coruña u Ourense". Pero la adscripción administrativa, como explicó Senén Barro, máximo responsable de la Universidade de Santiago, "dependerá de la universidad de referencia del hospital concreto con el que está concertado el docente".
El rector compostelano aclaró que el colaborador docente "no es una figura contractual con una universidad". "Hablamos de profesionales del Sergas que tendrán un complemento retributivo, pero no hay un contrato que lo vincule a una universidad". Se trata, subrayó, de una figura "ex novo" y todavía hay que darle cuerpo jurídico.
El acuerdo suscrito ayer en Santiago abre una fase de descentralización universitaria en la que, aparentemente, va a primar el Sistema Universitario Galego sobre las instituciones individuales. Así, según explicó Barro, preguntado por quién va a efectuar los nombramientos, éste respondió que será el Sistema Universitario Galego.
Al respecto, el conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, destacó que el objetivo es que "cualquier recurso del Sergas pueda ser utilizado por los estudiantes" para optimizar y dar mayor eficiencia al sistema. Con ello, aseveró, "las universidades hacen un gesto generoso de participación y dan ejemplo, probablemente a seguir" en un camino "pionero en ese marco futuro de cara a constituir un sistema universitario gallego competitivo y fuerte".
En el plano operativo, la conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, avanzó que ya se están poniendo a funcionar comisiones docentes bajo la coordinación del decanto de Medicina en cada uno de los hospitales en los que se se está realizando la formación práctica para comenzar a diseñar el entorno de formación para el próximo curso académico". Los criterios, explicó, son ajustarse a las "necesidades" de la facultad de Medicina. Para ello también será necesario, subrayó, "ir incorporando la formación teórica". "Estamos claramente dirigidos a aumentar la participación de los mejores profesionales de nuestros sistema para apoyar la formación clínica en Medicina y a facilitar la mejor sintonía en la formación práctica y teórica en los complejos hospitalarios universitarios", enfatizó Farjas.
El rector de A Coruña, José María Barja, anunció que su universidad retirará el contencioso administrativo que presentó contra la convocatoria de plazas de Medicina realizada por la USC para los hospitales de A Coruña y Vigo.