SELINA OTERO - VIGO
No pueden comparar tarifas, ni optar a la guerra de ofertas entre las compañías que lanzan campañas de altas gratis, meses de promoción a un coste mínimo o paquetes de internet y telefonía móvil más asequibles. Tampoco son conscientes de si la red de redes "les va bien o mal" en cuanto a velocidad o capacidad de descarga porque, realmente, la compañía que ofrece conexión a la red en su municipio es la única alternativa existente. O esa o ninguna.
Los residentes en municipios como Catoira, Meis, Moaña, A Cañiza, Cariño, Mugardos, Baralla o Paderne tienen restringido el acceso a internet a un solo operador. ¿R, Telefónica, Jazztel, Orange, Wanadoo? La pregunta pierde sentido desde Salceda de Caselas hasta O Vicedo pasando por Muxía.
Esta situación de monopolio en la distribución, hasta que se complete el mapa de las telecomunicaciones en Galicia, limita la capacidad de elección de los habitantes del 37 por ciento de los municipios gallegos. No saben lo que es la competencia en la red.
De los 315 ayuntamientos que forman el puzzle del mapa gallego, 117 sólo disponen de un operador para contratar el servicio de banda larga debido a las trabas de distribución tecnológica que todavía tiene que superar la comunidad gallega. "Por lo tanto, no existe competitividad que pueda derivar en mejores servicios y a un precio más razonable", tal y como informa la Secretaría xeral de Modernización e Innovación Tecnolóxica de Galicia en su informe ejecutivo sobre el estado de la banda ancha en la comunidad.
El departamento que gestiona el grado de integración de Galicia en la sociedad de la información, que depende de Presidencia de la Xunta, ha elaborado un amplio estudio desglosando las zonas con buena, regular y mala conexión. Tras el fracaso del sistema Wimax para llevar internet a todos los rincones de una comunidad de difícil orografía, la consellería que dirige Alfonso Rueda se guiará por las deficiencias detectadas en este estudio para elaborar el nuevo Plan Director de Banda Larga.
Este proyecto para eliminar de la comunidad las desafortunadas zonas negras y mejorar la conexión donde todavía es precaria tendrá resultados en 2013, según las previsiones de la Secretaría de Modernización.
De momento, se desconocen en la Xunta los plazos y la estrategia para que la banda ancha sea un hecho en toda la comunidad.
Sólo el 14,3 por ciento de los municipios (45 en total) disponen de buena conexión, un 37,1 por ciento sólo accede por banda ancha a través de un operador y los 153 concellos restantes (un 48,6 por ciento) son las llamadas zonas negras: en las que se incluyen áreas sin infraestructura de banda larga y zonas con un acceso deficiente en las que navegar es todavía complicado o imposible.
Estos municipios se ubican, mayoritariamente, en zonas de interior. Por concentración demográfica, de más de 30.000 núcleos de población, catorce mil carecen de banda larga, es decir, su conexión a internet es deficiente.
La brecha tecnológica se agrava en función del número de habitantes: en núcleos de menos de 100 residentes (27.603 en Galicia), el 49,4 por ciento no tienen banda larga y el 50,4 por ciento sólo disponen de un operador para conectarse.
Entre 100 y 1.000 habitantes (2.959 núcleos), el 29,5 por ciento no tienen banda larga y el 68,5 por ciento acceden a un operador. Los mejores datos para las poblaciones de más de 1.000 habitantes (197 en total): con un 52,8 por ciento de cobertura total, un 40,6 por ciento sólo con un operador y sólo 6,6 por ciento sin conexión.